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Locro, carbonada, empanadas tucumanas, arroz con leche y tortas fritas, tours gastronómicos por callecitas históricas de Buenos Aires. A riesgo de ser trillados, la ola de frío amerita ponerse la escarapela y salir a festejar con los sabores patrios.
Ya estamos por llegar a mitad de año, con aperturas de bares, nuevos restaurantes, ciclos de cocina y ferias que marcan el pulso de lo que se vive en la gastronomía local. Mucho es lo que pasa en Buenos Aires. ¿Pero cuánto de eso es tendencia?
El fast food es más que las cadenas de hamburguesas importadas de los EE.UU. Y, en una ciudad como Buenos Aires, cada vez es más necesaria la posibilidad de los locales de comidas rápidas. Salimos a la calle a descubrir qué hay de nuevo y te lo contamos.
Los vinos de Tracia, nacidos al pie de la cordillera sanjuanina, cuentan ahora con una majestuosa bodega propia construida en el corazón de sus viñedos. Una excelente noticia para los que buscamos vinos ricos y frutados, tan fáciles de tomar como de pagar.
La merienda es ese momento del día en el que, ya sea con un jugo y una porción de budín, un high tea a lo británico o un sándwich exótico, nos damos una excusa para frenar, cortar el día y mimarnos con algo rico. El mejor capricho para la tarde de todos los días.
Hace una semana te contamos sobre cómo el fast food está cambiando en Buenos Aires. Y esta reciente apertura (abrió a principios de año) es un buen ejemplo. Una hamburguesería con toques cancheros, conciencia ecológica y rica comida.
Ya conocíamos los kits de Spiritu, unas cajas preciosas armadas con los distintos aromas que se encuentran en el vino, para ayudar a comprender de qué se trata eso de que una etiqueta tiene vainilla, ciruelas y tabaco. Ahora, la marca va por más, con sus Aromas de Malbec.
Un objeto de deseo absoluto, para cocinas de espíritu vintage equipadas con alta tecnología. Es la nueva heladera compacta de edición limitada de Whirlpool. Para enfriar tu gaseosa en botella de vidrio, mientras preparás hamburguesas y Elvis canta Love me tender.
El White Bar, en el Hotel Madero, es una gran barra de hotel: por creatividad, por precios amables y por un historial de buenos bartenders. Hoy, secundando al "jefe" Emiliano Carpentieri, está Ramón Castro, que demuestra pasión e inteligencia en los tragos que elabora.