Antes de empezar, bien vale una aclaración: en el listado no aparece el Chandon Rosé, simplemente porque no es nuevo. Pero su restyling marquetinero, hecho a “todo trapo”, con mucha gráfica en vía pública y en revistas, incentivó a varias otras marcas a salir al ruedo con etiquetas de ese color. Realmente una suerte, ya que las champañas rosadas estaban desprestigiadas a nivel local, cuando en realidad (vean Francia, si no) son productos de gran potencial y capacidad de acompañar todo tipo de cocinas.
Trapiche Demi Sec ($22) / Rosé ($27)
La bodega mendocina icónica, cabeza del grupo exportador de vinos más grande del país, sumó a su extra brut otras dos etiquetas. Un Demi Sec, ideal para el brindis, ya que el azúcar añadida (que le da un equilibrio entre dulzor y acidez) lo hace perfecto para acompañar los postres. Y un rosado, a tono con el color de espumante que se impone esta temporada, que promete en nariz y cumple en boca.
Finca Martha Extra Brut ($25)
Apenas 3000 cajas de botellas elaboradas bajo el método Charmat, en base a un assemblage de dos cepas clásicas francesas, criadas a orillas del Atuel, en Mendoza: 50 % Pinot de la Loire (Chenin), 50 % Chardonnay. Un blend distinto a lo anterior, con buena participación del Chenin, cepa que se da muy bien en la región, y que suele utilizarse en cortes.
Santa Julia Rosé ($27)
Otra bodega que sale al color rosado. Y que tiene toda la capacidad para hacerlo a lo grande, con los bombos y platillos requeridos. Para lograr el profundo color que posee, está elaborado exclusivamente con uvas Pinot Noir, de Maipú y Tupungato. Tras 4 meses en contacto en tanque con las levaduras, culmina como un producto muy fresco, con aromas propios de un rosado, que dan ganas de beber sin detenerse.
Cruzat Larraín Nature ($50) / Brut ($45) / Rosé ($50)
La bodega Cruzat es el nuevo emprendimiento de Pedro Rosell, nombre que supo estar detrás de la bodega Rosell Boher. Una etiqueta de precio medio, pero de muy buena calidad, que sale dispuesta a ganar rápidamente un respeto merecido. “El Señor de las Burbujas” (como algunos le dicen a Pedro Rosell) ha vuelto a las andanzas.
Luigi Bosca Brut Nature ($50)
Luigi Bosca ya tenía su Extra Brut como uno de los favoritos de los argentinos. También, el Boheme, perfecto ejemplo de lo que un espumante alta gama debe ser. Ahora, sorprenden con el Nature (estilo que cada vez se muestra más de moda), que –como bien dicen en la bodega- es una apuesta a la sofisticación del gusto argentino por las champañas.
Mumm Domaine Brut Nature ($59) / Extra Brut ($50)
Mumm, casa de tradición forjada en Champagne, Francia, es una de las marcas más conocidas en espumantes en el país. Pero le hacía falta salir al ruedo con un producto como éste, que prestigie al resto de la línea. Dos etiquetas, ambas elaboradas a partir de un assemblage de Pinot Noir y Chardonnay, y con largos 28 meses en contacto con levaduras, que le aportan al vino una complejidad muy particular.
Navarro Correas Grand Cuvée ($90)
En este caso, se trata de un relanzamiento, que los que tienen memoria venían pidiendo, ya que es parte de lo mejor de la cultura champañera local. Elaborado obviamente por el método champenoise, proviene de un corte de uvas Pinot Noir (60%) y Chardonnay (40%). Un señor espumante, para acompañar las mejores cenas.
Rosell Boher Brut Rosé ($110)
Tampoco es 100% nuevo, pero se elabora sólo de manera ocasional, y cada vez que lo hace, merece por sí mismo realizar una fiesta. El Rosell Boher Brut Rosé es un espumante que, al igual que sus hermanos de la línea, demostraron que existe un público exigente en búsqueda de buenos productos. 2970 botellas de 100% Pinot Noir, con 30 meses sobre borras. Maravilloso.
Bressia Royale Brut Nature ($220) Un alta
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