Nuestro querido Teatro Colón, que iba a abrir este año, recién finalizará las obras en un lejano 2010; pero nada impide que vayamos “bebiendo” a buena parte de las grandes obras de la lírica mundial, gracias al nuevo lanzamiento de Bodegas V. Bianchi.
La colección responde al nombre de Colección Teatro Colón, e incluye algunas de las mejores partidas limitadas exclusivas de la cava privada de Bodegas Bianchi (es decir, vinos que no sacaban al mercado, y hasta ahora sólo se servían en el mismísimo Teatro Colón). Ocho etiquetas, entre ellas verdaderas obras de arte como el Enzo Bianchi Blend Especial Cosecha 2001 (etiquetado en homenaje a “La Traviata” de Giuseppe Verdi), o un maduro Cabernet Sauvignon 1998, capaz de llevar encima a la ópera “Mefistófele” de Arrigo Boito. Es que cargar con semejantes nombres de la “alta cultura” operística no es fácil, y el vino en cuestión debe poder afrontarlo. Por suerte, tras probar cada uno de ellos, lo aseguramos: éste sí es el caso. La línea, sólo disponible en vinotecas de Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Mar del Plata, se completa con un Malbec/Merlot Fortificado Dulce 2005 (“La Misa de Requiem” de Verdi); un Vendimia Ritardata 2003 para “La Cenicienta”; un Merlot 2004 que lleva la etiqueta de “Wozzeck” de Alban Berg; un Cabernet Sauvignon 2005 para “Samson et Dalila” de Camille Saint- Saens; el primer Nebbiolo de Bianchi (2005), en homenaje a “Elektra” de Strauss; y un espumante especial de cava 2003, con la etiqueta del “Werther” de Jules Massenet. Colección ambiciosa si las hay, con precios acorde al sustantivo Premium, que van desde $68 el espumante, a $234 el Cabernet 1998. Está claro que el teatro todavía no abrió. Pero te conseguís una buena versión en CD de “La Traviata” (por ejemplo, la que se hizo para el 150° aniversario del Colón, bajo la dirección de Guillermo Brizzio), la ponés en tu Home Theater (que sí, ya sabemos, no tiene la acústica correcta, pero bueno), abrís el Enzo 2001, y te sentás a disfrutar.
Cocktails con aroma de mujer, divas glamorosas con un martini en mano, barmaids referentes del medio local e internacional, y ladies guiando spirits en multinacionales. Cada día más, las mujeres son protagonistas en el sofisticado mundo de las bebidas y coctelería.
Buenos Aires de noche. Muchos boliches y fiestas. Pero, estás con amigos, una chica o un chico que te gusta o quizá sólo. ¿Qué hacer? Glam Out te propone bares diferentes para estas ocasiones, una lista de lugares para diferentes ocasiones. Prepará lápiz y papel.
Buenos Aires reivindica en la mesa su historia portuaria y cosmopolita. Sin cruzar la General Paz ni subirse a un avión se pueden probar platos de todo el mundo. De Croacia al Líbano, de Corea a Colombia, de Perú a la India, en solo 18 platos.
Desde su propio “espacio”, la genial Dollí Irigoyen sigue estando al frente de un imperio gourmet que no se compra ni vende, que es exclusivo de ella y netamente indivisible: sus años de gastronomía y su creatividad. Los años pasan, y ella cocina cada día mejor.
Beber, comer y conocer gente nueva: tres pilares de un bar. Sin siquiera su nombre en la puerta, Congo se ha convertido en uno de los bares más concurridos de Palermo. Estuvimos para ver de qué se trata.