Esta semana, el bartender Leo Speroni ofrece dos tragos. Uno, bíblico: Judas, el traidor (o el amigo, según últimas versiones). El otro familiar, Grandfather, en honor a las bebidas del abuelo. Dos recetas aperitivas, para que bebas en tu after office personal.
Grandfather Ingredientes: 3 oz gin Bombay Sapphire 0,5 oz licor Hesperidina 2 rodajas limón 2 rodajas naranja 2 rodajas pepino Pimienta negra en molinillo Ginger Ale para completar
Preparación: En un vaso trago largo colocar abundante hielo junto con las rodajas de fruta y de pepino, verter el gin, el licor, revolver, completar con la soda y volver a revolver suavemente. Para finalizar, moler varias roscas de pimienta en la superficie.
María bonita
Ingredientes: 2 oz tequila blanco 0,5 oz licor marraschino 5 o 6 hojas menta fresca 2 lichis pelados 1 dash jugo de lima
Preparacion: Machacar en el fondo de la coctelera el lichi con las hojas de menta y un dash de jugo de lima. Agregar hielo y verter el tequila junto con el licor. Tapar la coctelera y agitar bien. Colar en una copa cocktail previamente enfriada, y decorar con menta fresca.
Hace algunas semanas te propusimos que votaras por tu pizzería favorita. Como respuesta recibimos centenares de mails, con comentarios sobre todo tipo de lugares y pizzas. Aquí están, éstos son: los greatest hits pizzeros, según los lectores de Glam Out.
La BA nocturna sigue creciendo y cada día hay más ofertas para disfrutar, pero muchas de ellas apuntan en exclusiva a un público post adolescente. Glam Out se hizo cargo de su responsabilidad, y salió a buscar las mejores alternativas para los mayores de 35 años.
Se acerca la primavera y ya te vas tentando con esas tardes de jardín y esas enormes sandías rosadas y jugosas, pero… ¿pagarías más de 6.000 dólares por una sandía?
El Bulli es un verdadero imán: rodeado de paisajes soñadores, congrega a otros restós recomendados y a una movida turística que vale la pena conocer. Eso sí: acaban de abrir las reservas para el verano europeo de 2008. Apurate, que te quedás sin lugar.
Seguro que tu imagen del Brasil es de playas, caipiras y mucha batucada. Pero en este inmenso país tropical también hay lugar para el vino propio, dando lugar a etiquetas locales cada vez mejor logradas. Aquí, la ruta del vino menos esperada de Sudamérica.