Qué fácil resulta hoy hablar de lugares ocultos, tras anónimos timbres, donde al otro lado de sus puertas despiertan bares, restaurantes, e incluso teatros y locales de diseño. Notas sobre el tema aparecen en las primeras planas de sociales de los diarios más conocidos y tradicionales,
sacándole todo misticismo al asunto. ¡Hasta en algunos newspapers de Estados Unidos y Alemania salieron notas al respecto! Pero lo cierto es que, no sólo muchos de estos lugares son recién nacidos, aprovechando una ola que los sostiene, sino que muchos ni siquiera son buenos.
Pues,
Tipo Casa, no sólo no nuevo, sino que es bueno.
¿Qué es Tipo Casa? Es un clásico PH devenido restaurante, ubicado allí, donde el Abasto se hace Almagro o viceversa, ideado hace ya unos años por las cabezas inquietas de
Hernán (antropólogo en función, que hoy por cuestiones profesionales se dedica físicamente solo part time al proyecto) y
Marcelo (ex alumno del IAG, a cargo de la cocina, 120% presente en cada uno de los detalles y gastronomía... es más, sí él se enferma, el lugar no abre). Fueron ellos los que pintaron las paredes, los que -en su momento- pegaron en la puerta, justo al lado del timbre blanco, una pequeña etiqueta con el nombre del espacio. Y que ahora, que ya son más conocidos, despegaron.
Cuando decimos que es un PH,
nos referimos a que es un PH. Se toca timbre y se pasa a un largo pasillo, donde cada puerta da a una vivienda habitada, con sus familias e historias, que uno no puede más que intentar imaginar. Nuestra guía, camarera y trabajadora multifacética del lugar,
Lupe, nos irá llevando, rogando que en el pasillo no hablemos fuerte, que hay niños que duermen... Una vez dentro, nos esperan tres ambientes, el salón comedor, el living y un pequeñísimo patio a cielo abierto, delicia de los fumadores empedernidos y perseguidos en otros lares. También, una cocina a puerta abierta, con todos los fuegos encendidos. Allí, Hernán estará preparando los platos designados para abril y mayo. Habrá un
bife de chorizo criollo, con papas de campo y chimichurri (¿una cesión a los turistas que visitan Abasto?), unos
chapatis de pollo, con guacamole y frijoles negros, las
mollejas al tandoori, acompañadas de trigo burgol y arroz integral, y dos pastas:
ravioles de salmón ahumado y ñoquis de batata con variedad de hongos, cada uno con su salsa, y todo a precio muy accesible (promedio, se gastará unos $25/30). El menú podrá sonar breve y algo previsible, pero la realidad es que es breve y es bueno. Lo que hacen, lo saben hacer. Antecedido por dos copitas de tardío, junto a un humus de garbanzo y ajo u otra pastita, todo culmina con algunos postres que ya son clásicos del lugar. En simultáneo,
un menú musical escrito en la pizarra nos dirá qué música nos acompaña cada día. Lo que se siente estando allí, es que el lugar es honesto. No es una apuesta al anonimato pendiente de que un gran diario “lo descubra”. Tampoco un espacio under y hippy, que se regocija dejando a gente afuera. No.
Es la casa de Hernán, Marcelo y Lupe. Nosotros somos los invitados. Y ellos, los anfitriones, están contentos de que vayamos.
Tipo CasaDe martes a sábado, 21hs.
Bulnes 843 “C”
Tel. 4866-2854
www.tipo-casa.com.ar