Buenos Aires presume, y con razón, de cosmopolita. Surge en charlas, al conocer a alguien, algún comentario sobre el origen de nombres y apellidos: ¿Polaco? ¿Húngaro? ¿Francés? ¿Italiano? ¿Español? ¿Catalán? ¿Vasco? ¿Napolitano? … de parte del padre o de la madre, orígenes divididos entre abuelos, tatarabuelos, barcos, océanos, escapes furiosos, tierra prometida y ofrecida, familias separadas.
Entre toda este enjambre de idiomas e historias, está la comida. Mezclada además con nuevas inmigraciones, con chinos, coreanos, peruanos, bolivianos. Y, cada tanto, los viajeros ocasionales que enriquecen aún más la fauna de estas tierras. Por esto, es bueno ver cómo, en medio de este cruce infinito, algunas comunidades mantienen su cultura y ofrecen sus comidas. Este es el caso de la cocina de Suecia, ese frío país al norte de Europa. En la calle Tacuarí, una zona extraña dentro del mapa habitual de regiones gastronómicas porteñas, y
en un quinto piso, que lo ubica a espaldas de la calle y a resguardo del caos citadino, se encuentra el Club Sueco. Un hogar para reconciliarse con Suecia a través de sus sabores.
Del puente nórdico a la independenciaDurante varios años el Club Sueco pertenecía a la misma gente que el Club Danés, otro reducto también ubicado en un edificio, en este caso en un piso 12. Ambos formaban un puente nórdico en la ciudad porteña. Hoy, la conducción ha cambiado, y a cargo de la parte sueca se encuentran
Nancy Sittmann y Martín Varela, con varios años de experiencia culinaria en su haber. El ambiente es agradable, despojado,
cero palermitano, con una recepción compuesta por una barra de madera y unas lindas sillas (Suecia es reconocida por sus diseñadores y productos de madera) en las que en las tardes se puede disfrutar de alguna copa acompañada con sándwiches tradicionales nórdicos, y
un after office tranquilo a las 18hs. En el salón contiguo, grande y espacioso, no hay demasiadas mesas (las cuales son grandes y confortables: como dije, cero palermitano), buena luz natural y un silencio reparador, perfecto para un almuerzo tranquilo. El lugar se puede separar para armar un salón privado. Un cuadro muestra un puerto, barcos de pasajeros, y el paisaje del (verdadero) país del norte.
Opciones para todosLa carta esta formada por platos de la cocina sueca (con apenas algunos toques de otras cocinas). La
degustación de lachas (en crema y pepinillos, en mostaza y eneldo y en ensalada con remolacha y manzana, pepino, cebolla y huevo) es una buena manera de empezar. También podés optar por la
sopa de hongos o langostinos sobre crema de pepinos con ensalada de tomate cherry, repollo blanco, cebolla de verdeo y semillas de girasol. Entre los principales, muy buena la
merluza a la plancha con porotos negros guisados con kero, crocante de jamón crudo y aceite de albahaca y la
janssons frestelse, una papa a la crema con cebolla, anchoas y pan rallado. Otras opciones son el Biff a la Lindstrom, una hamburguesa con alcaparras y remolachas agridulce con papines salteados en manteca y romero; y la brochette de cordero, panceta y membrillo acompañada de polvo de especias con puré de arvejas y menta. Los postres no se quedan atrás: si te gusta el chocolate, no te podés perder la
chokladtarth, y si querés variar de lo clásico probá la
sopa de ruibarbo con crema o la mousse de akuavit, bebida tradicional nórdica destilada de la papa o de cereal (y aromatizado con hierbas y especias). En el lugar se puede desde desayunar hasta pasar por una copa por las tardes, de lunes a viernes, y recientemente los jueves por la noche abre sus puertas, aunque hay que reservar. Esas noches ofrece tres posibles menú con entrada, principal y postre (entre 55 y 65 pesos). Otra opción para descubrirlo.
La atención es muy agradable, el ambiente tranquilo y cuidado, y la comida buena. Tres pilares para una experiencia agradable.
Club Sueco
Tacuarí 147, quinto piso
Tel 4342-0888
www.clubsueco.com.ar (página de la Asociación Sueca que funciona en el mismo edificio)
clubsueco@gmail.com
De lunes a viernes de 9 a 19 (almuerzos de 12 a 15hs.)
Jueves cena con reservas exclusivamente
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