Rosario no es un restaurante que uno vaya a encontrar al pasar, sino que para llegar es necesario especialmente ir hasta él. Se encuentra sobre Monroe, a dos cuadras de Av. Figueroa Alcorta y a cuatro de Av. del Libertador, en una amplia esquina a la que es muy sencillo llegar. Ya desde el exterior se puede vislumbrar entonces lo que uno va a encontrar adentro, por la calidad y lo cuidado de la estética.
El proyecto nació a partir de la iniciativa de Alberto Setton, que junto con dos socios más, uno de ellos muy vinculado al mundo vitivinícola a través de una importante cadena de vinotecas, se propusieron montar un lugar con buena ambientación, buenos platos accesibles a todo el mundo y excelente servicio.
En dos salones de la planta baja que sumados llegan a los 600 metros cuadrados se disponen mesas, sillas y sillones de cuero que permiten ubicar un máximo de 180 comensales. Uno de ellos funciona también como salón privado para eventos especiales y es uno de los pocos espacios donde se puede fumar, para lo cual cuentan con un moderno sistema de extracción de humo pocas veces visto en los restaurantes locales. En las dos amplias barras, una en la entrada y otra al fondo del salón, se sirven buenos cocktails que Sergei Tumanoff, el experimentado bartender del lugar, prepara al momento de esperar la mesa, donde encontramos individuales de cuero, cubiertos, servilleta y buenas copas para un correcto servicio de vino.
Todo esto se completa con otra barra sobre uno de los laterales, donde hay dos grandes parrillas con su brasero y un importante horno de barro, todo a la vista de los comensales. En definitiva, una ambientación cuidada hasta el más mínimo detalle para que la gente se encuentre cómoda, con buen espacio entre mesas.
La carta, que todavía no probamos, fue pensada para que sea accesible a todo tipo de público sin ahondar demasiado en rebuscadas combinaciones de sabores. Se compone de entradas y appetizers de estilo internacional como el Queso de cabra con finas hierbas y morrones braseados a la oliva ($10), la Sopresata italiana sobre bruschetta ($8), o el Crocante de mollejas en bruschetta con vinagreta de limón dulce ($18). Del horno de barro salen clásicas empanadas de carne cortada a cuchillo, de cordero patagónico también cortada a cuchillo, de cebolla morada y queso manchego, o de longaniza y queso de cabra ($4/$5). También algunos platos como el Cordero patagónico con papas, batatas y zanahorias glaseadas ($50), o el Chivito Alta Sierra con verduras grilladas, ambos bien abundantes.
La cocina despacha preparaciones que se centran sobre todo en las pastas, como los Ravioles de cordero con salsa de hongos patagónicos ($30), los Ravioles de salmón con salsa Alfredo ($30), o los Linguini a la putanesca ($20), además de algunas otras especialidades, guarniciones y cuantiosas ensaladas. Pero el fuerte de la propuesta está en la parrilla, donde además de los clásicos cortes de carne vacuna y achuras se asan a pedido Lomos enteros con verduras glaseadas para 5 personas ($85), Colita de Cuadril entera con la misma guarnición para 4 personas ($65), así como también algunos buenos pescados como el Atún Rojo ($45), el Salmón Rosado ($40) o el Pez Espada ($40).
Los postres van desde los clásicos Queso y dulce ($8) o el Panqueque de manzana quemado al rhum ($15), al más elaborado Panqueque Rosario, con ensalada de frutas, crema, helado de vainilla, salsa de chocolate y frutas secas ($20) para compartir entre dos.
La carta de vinos es variada, bien organizada por varietales y etiquetas de corte desde $29 la botella, entre los que podemos encontrar lo mejor de la producción nacional. Estos se guardan en una importante cava de vinos vidriada que los mantiene con los niveles justos de temperatura y humedad. Además, buena selección de Whiskies, licores, Cognacs, Vodkas, Tequilas y Vermouths que se ofrecen en un carro, junto a una selección de puros y habanos que invitan a fumar en las barras o en el exclusivo salón. El servicio lo llevan a cabo entrenados mozos que desempeñan con profesionalismo su oficio.
En fin, una propuesta accesible a una gran cantidad de público, con la premisa principal que el cliente se sienta cómodo y a gusto.
RosarioMonroe 895 – Nuñez
Tel 4787-4848
Abre de martes a domingo de 10 AM al cierre
Lunes cerrado
Tarjetas: Visa, AMEX y Master Card
Estacionamiento y vigilancia
granrosario@fibertel.com.ar