Es natural que en toda gran ciudad los barrios de moda vayan mutando para no aburrirse a si mismos ni a sus habitués. Pero a veces, estos necesitan nuevos lugares, que bien pueden crearse solos o gracias a un evento urbano que los descubra. Y así como empezó la fiebre por Puerto Madero en los noventas, donde muchos de los restaurantes más exitosos de Buenos Aires abrieron su sucursal sobre la Av. Alicia Moreau de Justo, ahora le llegó el turno a la Zona Este del barrio, que es por estos días la que está sonado con fuerza. Hotelería del primer mundo
En principio todo comenzó cuando el hotel internacional Hilton abrió sus puertas sobre la Avenida Macacha Guemes. Esto representó el puntapié inicial para que los restaurantes empiecen a pensar ubicar sus establecimientos del otro lado del dique 3. De esta partida fueron Il Gran Caruso, un clásico mediterráneo de la zona, luego la disco lounge Asia de Cuba con su perfil tan particular de público que mezcla las cenas distendidas con el baile hasta altas horas de la noche, y para darle algo de color y convocatoria turística nació Tierra de Parrilleros, íntegramente al estilo campo argentino, con sus mozos vestidos de gauchos y las mozas de chinitas que le dan un toque nacionalista a todo este ambiente foráneo. Por último, otro preferido de los oficinistas linderos es Pizza Cero. Vale también destacar que el restaurante El Faro (del Hotel Hilton) acaba de ser remodelado en su totalidad y sumó un wine bar haciendo más integral su propuesta.
Y nuevamente en este 2004 las novedades vienen de la mano de dos grandes aperturas hoteleras: el Hotel Faena+Universe, que con una inversión faraónica recicló edificios portuarios viejos dando nacimiento a un hotel 5 estrellas y a un complejo de departamentos altamente trendys, y el Hotel Madero by Sofitel (Rosario Vera Peñaloza 360), otro icono indiscutido de la baires international. Ambos tendrán espacios gastronómicos de gran nivel, y de hecho ya tienen contratado un staff de experiencia y renombre. El alojamiento design más conocido como El Porteño presentó a Patricio Mac Loughlin como su chef ejecutivo, en tanto Renato “Tato” Giovannoni será quien esté al mando de las barras. El Living, El Bistró, El Pool Bar, El Mercado y El Cabaret serán sus propuestas gastronómicas. En tanto el Hotel Madero hizo lo suyo con el chef francés Olivier Falchi (ex La Bourgogne), quien manejará la cocina del Red Restó & Lounge, y de los más tranquilos White Bar de la planta baja y Blue Sky del piso 9.Y todo esto no es más que el comienzo.
Desembarcos en el barrio
El tema es que el barrio no se quedó allí, y un torrente de aperturas invadió la zona. Para empezar hay que nombrar la reciente inauguración de una nueva sucursal la siempre bien ponderada vinoteca Winery (Juana Manso 800), dándole un interesante abanico al mercado vitivinícola de los alrededores. Degustaciones, picadas, almuerzos, apetizzers, gadgets para el buen beber y más de 50 bodegas en sus góndolas.
“Del Tentador aroma de las crujientes vainillas al refrescante y estimulante sabor de las limas, de la seductora dulzura del chocolate artesanal al exótico perfume del jengibre...”. Así es como se define I Fresh Market (Bvd. Azucena Villaflor esq. Olga Cossettini), abierto hace un año y expuesto como un mercado donde la frescura es lo más importante. De todo podes encontrar acá: vinos, pátisserie, frutas & verduras, quesos & fiambres, delicatessen, flores, adornos para tu casa y muchas cosas más. Además funciona como resto bar que al mediodía presenta platos frescos y rápidos, ideales para los oficinistas de las cercanías. A la noche la propuesta se pone más rigurosa y elaborada. Siguiendo la senda de la calle Olga Cossettini nos encontramos con Tingo (O. Cossettini 1545), un resto bar de coqueto diseño que atrae a sus habitúes por su nutrida barra y su espectacular vista al dique, ideal para distenderse luego de un arduo día de trabajo. Justo al lado y hace tan solo dos semanas nació SODA (O. Cossettini 1545 loft 3), un pequeño resto bar donde prima la tranquilidad y la simpleza, tanto en su diseño como en la carta. Las ensaladas son las divas del lugar, por ejemplo: fussilli, brócoli, girgolas, habas, cebollas y pimientos a $9. Además presentan una gran variedad de sándwiches y una barra de lo más atractiva. La música transita las rutas del chill out, que con la pantalla gigante transportan al ambiente del SODA suizo.
Y para finalizar, en esa misma calle, esquina R. Pacini de Alvear inauguró poco tiempo atrás Hondo Wine Bar, con una interesante barra de vinos y accesorios, y unas cuantas mesas repartidas en el salón donde las delicatessen son las vedettes por las tardes. En el subsuelo una sala para reuniones al estilo cava de vinos suma atractivos para cenas y almuerzos más privados. Todo, pegado al río por el mismo precio.
Otro sitio que no debe dejar de conocerse es BAS (Pierina Dealessi 260), vestido blanco minimalista, donde es posible tener un almuerzo de muy buena calidad por $25. Impecable la ambientación, los mozos de vestidos de colores claros y el menú azulado, tanto como los platos que salen de la cocina comandad por Georgie Sander. Ni hablar de lo que representa el hecho de almorzar a pocos metros del río.
La comida oriental no podía faltar en este barrio, y unos meses atrás aterrizo junto a Itamae (O. Cossettini 1553), sushi libre surtido a $20 y $23 los de salmón. Muy pronto para acompañarlos se abrirá una nueva sucursal del siempre cálido Yoko´s, con su propuesta de china grill y japan food. Por último, y al final de la zona construida, amanece Simone Restó Pizza Café (O. Cossettini esq. Encarnación Azcurra). Diseño neoyorquino, que a simple vista deja ver que este establecimiento está pensado para los grandes empresarios que pululan por las cercanías de Puerto Madero y buscan un lugar tranquilo y privado como para cerrar algún negocio, o sacar de paseo a sus secretarías.
Vida sana, interesantes establecimientos gastronómicos, música chill out, río, turistas y gente curiosa por todas partes, todos estos son sinónimos del nuevo barrio trendy de BA: la zona Este de Madero. |