Hace ya algunos años que escuchamos hablar de los vinos de la Patagonia provenientes de Río Negro. Allí, un puñado de productores elaboran etiquetas de cada vez mejor calidad desde principios del siglo XX, caso Humberto Canale fundada en 1909. Pues bien, ahora es el turno de Neuquén. Esta provincia de fuerte tradición petrolera abrió el juego en materia de actividades productivas, y para esto el gobierno provincial implementó un programa para desarrollar y fomentar la actividad turística y agrícola, especialmente el cultivo de frutales y vides, alentando la inversión privada con intervención estatal.
Nació entonces el emprendimiento el Chañar, que convirtió 8200 hectáreas de desierto en un oasis óptimo para el desarrollo agronómico, a partir de la construcción de una red de canales de riego y diques reguladores que irrigan el área con las aguas de deshielo del río Neuquén. Hoy este proyecto se encuentra en su tercera etapa, y por ello nace una región vitivinícola totalmente nueva en el país que ya cuenta con 2000 hectáreas de vides, cuatro bodegas produciendo vinos y una quinta que actualmente está en construcción. Como si fuera poco, productores de otras zonas vitivinícolas del país comenzaron a mostrar interés por estas tierras, a tal punto que existen proyectos para la instalación de al menos tres bodegas más en los próximos años.
San Patricio del Chañar se encuentra ubicada a 80 kilómetros al noroeste de la ciudad de Neuquén, en el departamento de Añelo, muy cerca de la frontera con Río Negro. Allí las condiciones para el cultivo de la vid son óptimas por las características de su suelo y la gran diferencia térmica que existe entre el día y la noche. El viento sopla constantemente inhibiendo por completo el desarrollo de cualquier enfermedad posible y secando el ambiente, lo que convierte a estos viñedos en orgánicos. Para evitar el efecto destructivo de este viento se plantan barreras de álamos alrededor de las viñas y se protegen los troncos de las plantas en sus primeros años de vida con unos cartuchos anaranjados, ya característicos de este paisaje.
Sistemas de riego por goteo de última generación mantienen irrigados los suelos, que en 1999 fueron plantados con espalderas bajas de diferentes variedades con excelentes perspectivas, especialmente el Merlot y el Pinot Noir. Prácticamente todos los emprendimientos tienen un marcado perfil exportador, y al día de hoy muchos vinificaron sólo una cosecha con excelentes resultados en términos de calidad. Incluso, un par ya ganaron premios internacionales y fueron revelación en los certámenes que participaron.
Aquí un mapa de las bodegas que ya están en producción:
Bodega del Fin del Mundo Es la precursora y más grande de San Patricio del Chañar, propiedad de Julio Viola, persona que ideó y llevó adelante el plan para generar este nuevo polo vitivinícola. Cuentan con 750 hectáreas de viñas y una bodega moderna y funcional donde la cantidad es el denominador común. En sus tanques de acero inoxidable tienen hoy capacidad para elaborar 4 millones de litros al año, pero el proyecto es llegar a los 7 millones en 2007 a partir de sucesivas ampliaciones. El enólogo es Marcelo Mirás, un ex Humberto Canale que tiene una vasta experiencia elaborando vinos en estas latitudes. Con la más moderna tecnología elaboran las líneas
Postales del Fin del Mundo, Newen, varietales Fin del Mundo, varietales Reserva Fin del Mundo y un Special Blend elaborado a partir de Cabernet Sauvignon, Malbec y Merlot con 15 meses de reposo en barricas de roble.
www.bodegadelfindelmundo.com
NQNEmprendimiento menor en dimensiones pero no así en calidad, encabezado por Luis María Focaccia y Lucas Nemesio. Con 130 hectáreas de Cabernet, Merlot, Malbec, Pinot Noir, Chardonnay y Sauvignon Blanc, aquí se elaboran interesantes varietales donde se nota la mano y la experiencia de su enólogo Juan Gustavo Agostini. Esta moderna bodega, fantástica por sus detalles estéticos y su arquitectura, tiene una capacidad de producción de 900.000 litros anuales. Cuando todas sus líneas de vinos estén en el mercado serán cuatro:
Picada 15 (vino de corte sin madera),
Malma,
Malma Reserva (sólo Malbec y Merlot) y
Colección NQN, un blend de Cabernet Sauvignon, Merlot y Malbec con 12 meses de barrica, a los que se le sumará un espumante. Además, cuentan con un fantástico restaurante homónimo de sus varietales,
Malma, donde es posible degustar platos de autor elaborados por el chef Matías Nuñez en un ambiente con grandes ventanales que miran a los simétricos viñedos. Toda una propuesta.
www.vinpat.com.ar
Familia SchroederProbablemente la más impactante de las bodegas de la región. Construida en 5 niveles, impresiona por su tamaño y arquitectura ultra moderna, que hoy les permite producir 1,5 millón de litros, capacidad que piensan duplicar. En ella no existen las bombas ya que fue íntegramente pensada para que los movimientos del vino se hagan por gravedad. Tienen 120 hectáreas de vides plantadas en pendiente que distribuyeron de acuerdo a las condiciones del suelo y a su drenaje. Durante la construcción de la bodega, se toparon con los restos fosilizados de un dinosaurio y allí mismo lo dejaron en exhibición, en la parte más profunda de la misma. A cargo de los vinos esta Leonardo Puppato, que con toda la experiencia que cosechó en Chandon también está elaborando espumantes con método Charmat y Champenoise. Los vinos, haciendo honor al descubrimiento, los llamaron
Saurus y contarán con tres líneas en diferentes segmentos de precio:
Saurus varietales, Saurus Patagonia Select y Familia Schroeder. Para la ruta turística tienen todo montado para inaugurar próximamente un restaurante de comidas regionales con vista a los viñedos.
www.familiaschroeder.com
Bodega Del AñeloCerca de la ciudad de Añelo, a 100 kilómetros de Neuquén capital, es un proyecto anterior a los de San Patricio del Chañar. Esta es una zona donde son muy frecuentes las heladas, a las que combaten regando las plantas para que el agua se congele y forme así una protección para las yemas en desarrollo. Conducida por la familia Vidal, cuentan con 75 hectáreas implantadas (sumarán 45 más) con las que elaboran vinos de buena relación calidad/precio para competir fuerte en la franja de precios intermedia. En la prolija bodega con una capacidad de 1 millón de litros, el enólogo Ricardo Gonzalez, ex-Lagarde, desarrolló la línea
Finca Roja y un frizante al que bautizaron
Cruzdiablo. Muy pronto llegará su vino premium al mercado,
Finca Los Gigantes.
www.bodegadelanielo.com
Bodega LangberEl proyecto cuenta con 170 hectáreas de viñedos y 10 de cereza. La bodega, que todavía está en construcción, tendrá una capacidad de 1,5 millón de litros y ya elaboraron una primera cosecha en Bodega Del Fin Del Mundo. Para este emprendimiento tienen planeado hacer la crianza de los vinos en antiguos toneles de roble que compraron en Mendoza, los cuales se están acondicionando para trasladarlos a la bodega cuando ésta este terminada. En el futuro contarán con un asesor de lujo para la elaboración de sus etiquetas:
Don Raúl de la Mota.