Continuando nuestro recorrido en busca de los lugares que protagonizan el resurgimiento gastronómico de Puerto Madero, nos encontramos con
Minna, un restaurante situado en los confines de Madero Este, allí donde este flamante barrio porteño, pareciera que desacelera su vertiginoso crecimiento. Detrás de este proyecto gastronómico, están Fernando Ferraro, Pato Chaves y su hermano, Martín Chaves; todos ellos con una importante experiencia en gastronomía, que decididos a tener un lugar propio y después de barajar diferentes ubicaciones, hace apenas dos meses inauguraron en este lugar. En sus grandes ventanales se lee debajo del nombre la palabra "cocinapasion", que es un poco el lema que impulsó a estos tres jóvenes a llevar adelante este proyecto. El responsable de la parte arquitectónica y la ambientación fue el arquitecto Daniel Rubín, que aprovechando la gran exposición a la calle del local, ideó un salón con enormes ventanas que miran hacia la plaza y el río. Esto le da durante el día una gran luminosidad, mientras que por las noches la buena iluminación sumado a las velas de las mesas, crea una atmósfera cálida y acogedora en donde predominan los tonos terracota, marrón y naranja en conjunción con el gris del hormigón. Las mesas se arman sin mantel, con servilletas, vasos, cubiertos y muy buenas copas de vino, preparadas para recibir a uno de los grandes protagonistas de esta propuesta. Sobre una de las paredes del fondo se levanta una importante cava vidriada con temperatura controlada que alberga a las más de 160 etiquetas de vino que se ofrecen en la carta.
En
Minna se puede almorzar o cenar, así como desayunar o merendar, ya que está abierto desde las 10 de la mañana. Para la propuesta gastronómica armaron una carta simple, moderna y bien accesible en donde, aprovechando la vasta experiencia de los Chavez en materia pizzera, tienen un gran protagonismo las pizzas gourmet a la parrilla. Y lo de gourmet tiene un fundamento sólido y consistente, no como muchas veces ocurre con el uso indiscriminado que se está haciendo de esta palabra tan de moda, ya que se tomaron su tiempo, probaron sabores y conocieron a su competencia directa antes de decidir los sabores de las 23 variedades de pizzas que ofrecen. Todas llevan nombres de mujeres y están disponibles en dos tamaños, grandes de 9 porciones y chicas de 4. Algunas de las opciones que más nos tentaron son: Manie, un moldeado de papines con queso de cabra, hongos salteados, huevo poché y aceite de oliva extra virgen ($36/$21) que no lleva queso, Minna, de mozzarella, queso azul, cebolla de verdeo, pimientos asados y huevo duro ($32/$19) y Brumma, de mozzarella, salsa de tomate, cantimpalo y aceite de oliva extra virgen ($28/$17). Todas ricas y bien crocantes. Luego sigue una acotada pero buena selección de entradas, pastas, principales y postres, todos ellos de sabores simples que logran a partir del uso de muy buenas materias primas. Entre las primeras, Rotolo de mozzarella con salmón ahumado, mayonesa de eneldo, rúcula, tomates secos con ensalada verde y olivas ($16), Crocantes de masa philo rellenos de ricota, jamón crudo y albahaca, y aceite de oliva extra virgen ($13) o una bien saludable Ensalada Minna de papines y habas tibias, escamas de parmesano con boconccinos, olivas negras, tomates cherry, tomillo y vinagreta de pimientos grillados ($11) son algunas de las variantes. Las pastas se dividen en frescas y secas, donde las primeras las hacen en casa y las segundas las preparan con buena pasta italiana, como debe ser. Probamos los Gnocchis de papa asada con crema de berros, habas y tomates confitados ($22) de sabor suave, armónico y equilibrado, mientras que otras variantes son los Sorrentinos de crotin de cabra con pesto de rúcula y albahaca, y jamón crudo crocante ($24) o las Papardelle con crema de salmón ahumado, rúcula y ciboulette ($24). Entre los principales hay variadas opciones como el bien invernal Ragout de cordero guisado con vegetales y cous cous ($26) que cocinan por largo tiempo, un fresco Salmón grillado con papines, lentejas y manteca de tomillo ($29) o el más clásico Lomo con moldeado de papas, queso y hongos salteados, cebollas asadas, cubos de panceta crocante y reducción de aceto ($28). Los postres no se quedan atrás en originalidad, la Pizza Dulce (para 2 personas) es un crocante dulce cubierto con dulce de leche, banana, crema y caramelo de chocolate por encima ($18), mientras que el Desafío es un contrapunto dulce/salado en dos versiones, queso Atuel y calabaza versus fresco y batata ($11). La carta también está disponible al mediodía, aunque a esa hora del día también hay tres variantes de menúes ejecutivos de $17, $19 y $22 con variedades de entradas, principales y postres a elección más bebida.
El tema vinos merece un capítulo aparte y fue Fernando, que es un sommelier de reconocida trayectoria en el ámbito gastronómico, el responsable de armar con mucha dedicación, una inteligente selección de etiquetas con lo mejor de la vitivinicultura local, abarcando todas las regiones productoras que arrancan desde los $30. Además, vinos de cosechas tardías y fortificados dulces para acompañar los postres. A partir de septiembre implementarán a la hora del happy hour, degustaciones de vinos de distintas regiones cada día de la semana con pizzas y tablas de quesos y fiambres, y cuando empiece de vuelta el calor, gran cantidad de mesas al aire libre estarán disponibles para disfrutar de el río y del parque de esta zona, por ahora, menos congestionada.
En síntesis una propuesta joven moderna y descontracturada, en un luminoso y acogedor ambiente, en donde los sabores nobles y bien logrados, se pueden acompañar con una buena propuesta de vinos.
MinnaOlga Cossettini 1651
(esq. Rosario Vera Peñaloza) – Madero Este
Tel. 5787-3090
Abierto de lunes a lunes de 10 AM a 1 AM
Principales tarjetas
minna@restaurant.com.ar