Poco a poco los restaurantes de los hoteles cinco estrellas se han ido posicionando como espacios donde la alta cocina está asegurada. No quiere decir que sean los únicos comedores destacados de la ciudad, pero sí es cierto que la gran mayoría de los alojamientos de lujo ostentan una gastronomía de primer nivel en Buenos Aires. Generalmente las grandes cadenas traen sus propios chefs del exterior, caso el Four Seasons o el Sofitel, en tanto otras contratan cocineros locales, cuyas ideas luego exportan.
Ejemplo de esto es el Caesar Park, que llevó el concepto de cocina contemporánea de Germán Martitegui a su nuevo hospedaje en México. Paralelamente, las novedades llegan de la mano de dos flamantes aperturas: el Hotel Madero by Sofitel y su vecino, Faena Hotel +Universe, ambos con propuestas que buscarán destacarse también en lo que a culinaria hace. Aquí un panorama gastronómico de la hotelería local.
Hotel Madero by Sofitelwww.hotelmadero.com
El flamante Hotel Madero, cuyo management está a cargo de la cadena Sofitel, desembarca en el nuevo barrio top porteño con una apuesta fuerte. En la cocina estará el chef francés Olivier Falchi, quien dejó La Bourgogne para hacerse cargo de este nuevo emprendimiento, y ocho de sus ayudantes del gran restó francés de Recoleta lo siguieron hasta el Dique 2. La carta será de base clásica francesa, aunque tendrá toques modernos o “de intuición”, como le gusta decir al chef. Un detalle aparte es la inmensa cava de servicio que se levanta junto a la entrada del restaurante: 700 botellas argentinas estibando a temperatura justa. Pero el vino tiene también su salón propio; un ambiente llamado “el invernadero”, con una larga mesa de madera rustica para degustaciones y eventos. La experiencia gastronómica se completa de la mano de Sebastián Krebs, a cargo de las dos barras del hotel: la White Bar de la planta baja y la Blue Sky, en el piso 9 y con una increíble vista de la ciudad. Tragos de autor y buenas espirituosas son la propuesta para terminar una velada inolvidable.
Faena Hotel+UniverseEl flamante Design Hotel que el mediático empresario Alan Faena abrirá en pocos días, llamado Faena Hotel +Universe aunque más conocido como “El Porteño”, tiene propuestas para todos los gustos. Patricio Mac Loughlin, ex Alvear Palace Hotel, es el flamante chef ejecutivo, en tanto Renato “Tato” Giovannoni será quien esté al mando de las barras del alojamiento. El Living, El Bistró, El Pool Bar, El Mercado y El Cabaret (si, todos con el artículo) serán los 5 espacios gastronómicos con los que contará el único sitio de Argentina diseñado por el francés Philippe Stark, todos con su propuesta diferenciada para cada momento. El restaurante principal será El Bistró, mientras que El Living propondrá comidas más relajada, al estilo “living”, aunque aún no están definidos los detalles. Este último junto al El Pool Bar, en la pileta, y El Mercado, serán los primeros en inaugurar, promediando el mes de octubre. Más tarde llegará El Bistró, especial para cenas fastuosas, a mediados de noviembre, y durante los primeros meses de 2005 abrirá sus puertas El Cabaret, donde el gran Tato Giovannoni hará gala de sus increíbles tragos, clásicos y de autor. Un lujo.
Le Sud - Sofitelwww.sofitelbuenosaires.com.ar
Sobre la calle Arroyo abre sus puertas al turismo internacional el elegantísimo hotel Sofitel, en el corazón de Recoleta. Allí su restaurante Le Sud es conducido por el chef ejecutivo Thierry Pzonka, premiado con el galardón de Comendador de la Orden de los Cordons Blue de Francia. Se trata de un espacio de no muchas mesas, donde se ofrecen básicamente platos de neta inspiración provenzal, de gran creatividad y presentación, utilizando productos americanos como por ejemplo la quinoa. Otras hierbas como ortigas, cedrón o lavanda también se encargan de engalanar esos sabores fuertes, intensos y desacostumbrados para nuestro paladar. Audaz, moderno y sumamente osado a la hora de mezclar ingredientes (hace hasta un osso bucco con cítricos), Pzonka impone una puesta escénica de lo más imponente y refinada, con muy buen servicio y cuentas generalmente bien saladas. Dado que el galo fue pastelero en sus orígenes, los dulces no tienen desperdicio. Los domingos ofrece un imperdible brunch, especial para hacer la digestión paseando por las coquetas calles del barrio.
Agraz - Caesar Parkwww.www.caesar-park.com
Agraz es el nombre de la excelente propuesta del número uno local, Germán Martitegui, en el Hotel Caesar Park. “Cocina Contemporánea Argentina” es el concepto que el chef usó de columna vertebral para su carta, siempre con alto nivel de innovación y una creatividad sin antecedentes en Buenos Aires. Al mediodía la oferta es el “Menú Saludable”, rico y liviano, con delicias como Ensalada de portobelos y radichios asados con berro y sésamo, o bien Mousse de queso blanco con frutos rojos (36 pesos con una gaseosa). Por la noche la propuesta es más ostentosa, con alternativas que varían entre uno, dos o tres pasos. Pastas, carnes y pescados, hechos sin perder el foco en el concepto de “comida rica”, desfilan por el pomposo salón donde se reparten sofás y sillones de estilo bien señorial. Algunos para recomendar son el Pastel de papa de pato con sabayón de mostaza y el Conejo con salsa especiada de chocolate servido sobre risotto blanco. Las más excelsas etiquetas locales descansan a temperatura en su cava, separada del salón comedor. Los domingos también se sirve un exquisito brunch.
Galani - Four Seasonswww.fourseasons.com
Cerca de Agraz, otro clásico edificio de la ciudad alberga al Hotel Four Seasons y a su restaurante estrella, el Galani. Allí el protagonista es el ingles Ashley James, un joven amable, de pocas palabras, que pone a disposición del paladar toda su experiencia en Bordeaux, México y hasta el Sudeste Asiático, con una propuesta internacional que se agiorna a los insumos y gustos locales. Su almuerzo ofrece un abundante buffet, en tanto la carta de la noche, a la luz de las velas, varía entre sabores mediterráneos, asiáticos y latinos. Especial para los extranjeros es el Bife Angus con tocino y mostaza, ñoquis de hongos y salsa Malbec, o bien el cordero patagónico, de siete horas de cocción. Los domingos, las carnes grilladas y pastas amasadas esa mañana se llevan los aplausos. La repostería a cargo de Federico Fernández es otro punto a destacar de la oferta, igual que los brunch de los fines de semana, que también pueden disfrutarse en la Mansión del hotel. La carta de vinos incluye lo mejor del ámbito local, que James sabe maridar a la perfección con sus platos.
La Bourgogne - Alvear Palace Hotelwww.alvearpalace.com
El mote de “restaurante más caro de la ciudad” le cae al dedillo a La Bourgogne, sin duda uno de los comedores más destacados, en el Alvear Palace Hotel. Atención señorial, decoración delicada y formalidad (que hasta incluye un código de vestimenta para entrar) signan el salón que alimenta el francés Jean Paul Bondoux, único Relais Gourmand de Sudamérica. Otro gran protagonista es el antiquísimo Grill Rottissoire a quebracho, donde se asan corderos o cortes vacunos siempre a leña. Con minimísimos toques locales, lo de Jean Paul es una propuesta de comida clásica francesa, como Buisson de patas de rana o Escalopes de foie gras de Lande con frutas de estación. La carta de vinos no sólo cuenta con lo más destacado de la producción argentina, sino también con grandes etiquetas galas, incluyendo algunos Grand Cru Classé. Misión imposible pagar menos de 150 pesos por persona.
Tomo 1 - Crowne Plaza Panamericanowww.crowneplaza.com
Sinónimo de alta cocina porteña desde hace ya años, el restaurante que lleva adelante la fantástica Ada Cóncaro y su hermana Ebe parece inmune al paso del tiempo. Platos sencillos, sin barroquismos innecesarios y sumamente deliciosos son la propuesta de las señoras en el entrepiso del Hotel Crown Plaza Panamericano. Deslumbran los sabores llanos y ricos, desde sopa de melón (única en su sabor) o tradicionales ravioles de espinaca, hasta propuestas algo más sofisticadas como Magret de Pato con aceitunas. Productos de estación, trabajados con respeto y cuidado supremo son las bases de Tomo 1. El salón y los vinos están a cargo del hijo de Ada, Federico Fialayre, clave en la armonía del lugar. Definitivamente, por servicio, calidad y ambiente, uno de los mejores restós de la ciudad.
Plaza Grill - Marriott Plazawww.marriottplaza.com.ar
En la aristocrática esquina que marca el fin de la Peatonal Florida sigue estando el primer restaurante que abrió sus puertas en Buenos Aires, allá por 1909. Se trata del centenario Plaza Grill, en el hotel que regentea la cadena Marriott. Revestido en maderas europeas, mosaicos holandeses y ventiladores de origen hindú que retrotraen a la época de sus orígenes, cambia su carta según la estación, siempre con creaciones del chef Martín Arregui. Las carnes asadas que buscan complacer gustos foráneos son especiales, siempre con toques de la culinaria internacional. La propuesta no tiene complicaciones: merluza negra, mollejas, faisán, todo con buena técnica y en correcto estado. Servicio señorial y buena carta de vinos cierran la oferta del otro grande de Retiro.
Junto al este se encuentra La Brasserie, el comedor contiguo, que conserva las paredes con pinturas originales de la época que recrean la Buenos Aires de principios del siglo XX, cuando este sitio era un salón para señoras. El sommelier Claudio Mendoza aconseja con los vinos.
El Faro - Hiltonwww.hilton.com
El recientemente remodelado restaurante hotel del Hilton Buenos Aires procura acercarse al estándar de sus pares porteños. Pero le falta aún al decir verdad. La novedosa propuesta basa sus platos en una gastronomía mediterránea con toques regionales a cargo de chef Fernando Orciani. Un sector informal, otro algo más sobrio y boxes marcan la disposición de este comedor que logró independencia con su nueva entrada, separada del lobby del hotel. Los insumos suelen ser argentinos (incluye yacaré) e incluso el toque regional lo da un horno de barro en el que cocinan ñandú y jabato. Allí también se abrió un Wine Bar con 150 etiquetas y algunas tapas.
El Aljibe - Sheraton Buenos Aireswww.starwood.com
También el restaurante del Hotel Sheraton tuvo una reciente renovación que le vino muy bien. A cargo del chef Chef Mauro Pellegrino, se ofrece una cocina internacional básica, sin grandes pretensiones, con algunas carnes como el búfalo que se alternan con animales y cortes más tradicionales. Los mediodías el comedor es tomado por asalto por hombres de traje y corbata, en tanto por la noche si bien no varía mucho el ambiente se afloja un poco. Ricos platos y buenos postres, formal, correcto y de servicio diligente.