La historia cuenta sobre tres chef que, luego de varios años de experiencia en Europa y Asia, volvieron a su tierra para cocinar lo que no podían conseguir al otro lado del océano. Así aterrizaron en la cuadra más movida de la calle Humboldt para
combinar lo tradicional de Palermo con lo fashion de Hollywood. “Fonda & Tragos”, se autodefine este espacio que en su planta baja mantiene aires de casa antigua y en el piso superior atesora una terraza-deck que clama por un pronto regreso del calorcito veraniego. Pero estamos en las puertas del invierno y, muñido de un horno de barro, el menú de
Pájaro Que Comió presenta platos calóricos, abundantes y calentitos.
Primero lo primero. Así como muchos restaurantes tienen en la mesa una lista con los menús ejecutivos y de mediodía, acá lo primero que vemos al sentarnos es una
lista de tres tragos de autor a precios muy razonables (entre $12 y $15). Luego del cordial saludo, la camarera ofrece comenzar la noche con un cocktail. La propuesta merece el aplauso. Está bueno que, al igual que en muchos otros países,
la coctelería se acople a la gastronomía como aperitivo o para acompañar la comida. Los tragos que ofrecen en su primer mes de vida mezclan tal vez demasiadas frutas y sabores (melon, kiwi y chile, por ejemplo), pero seguramente irán variando y adaptándose al gusto de los clientes. El éxito dependerá de esto y de que se mantenga
la actual relación calidad-precio, ya que no hay escamoteo: se sirven en copas de Martini grandes y se prepararan con buenas bebidas.
Luego del trago, las entradas. Vemos salpicón de ave ($9), empanada tucumana ($5), provoleta rellena ($13). Pero optamos por el
trío de escabeches (mariscos, conejo y berenjenas) ($12), que estuvo aceptable. Algo escaso tal vez, sobre todo en el caso del conejo.
En los principales, encontramos platos tradicionales y de presentación prolija.
Pájaro... se puede incluir en la misma línea gastronómica de restaurantes como
Enfundá la Mandolina, De Olivas i Lustres, o Justo Corrientes, que modernizan la cantina y le ponen onda a platos que hace un tiempo eran exclusivos de la cocina casera. Entre las carnes hay, por ejemplo,
vacío al barro ($22) y pollo a la cazadora ($21), y entre las pastas, tallarines con albóndigas ($18) y
ravioles de seso con estofado ($22). Lo que probamos fue:
ñoquis de mozzarella gratinados ($27)
y cordero braseado ($27). Ambos buenos, abundantes y muy calientes (recomendables unos diez soplidos antes de ingerir).
Perfectos para el invierno.
A la hora del postre, no falta lo clásico:
flan de leche condensada ($9),
panqueque con dulce de leche ($6), vigilante ($7), volcán de chocolate ($17). Todo rico y generoso, para compartir.
Al mediodía, los precios imantan a paseantes y empleados de la zona.
Plato del día a $9,50 y menús ejecutivos que van de $15 a $23.
Costo del cubierto: $0 (cero) .
La noche, para ir en pareja o amigos, puede terminar en un cafecito, o como reza una pizarra al fondo del salón, pedir un trago y volar a la terraza. Si la temperatura lo permite, el plan es tentador. También vale acodarse en la barra y tomar algún cocktail (la carta de tragos definitiva estará lista en las próximas semanas), o aprovechar los buenos precios de maltas y whiskies, de los que se puede solicitar una o dos onzas. Ejemplos: Isle of Jura a $20 / $40, Jack Daniels $12 / $20, Johnnie Walker Black Label $15 / $25.
Nacido hace menos de un mes,
este pájaro recién abre sus alas. Tiene todo para lanzarse a volar y surcar el cielo palermitano. Desde la tierra, estaremos mirando hacia arriba…
Pájaro que comió...
Humboldt 1962
4779-0448
www.pájaroquecomio.com.ar