Palermo primero se concentró en sus núcleos históricos, tomando a las plazas como centros: la de Armenia y Costa Rica y la Cortázar. Luego de expandió, creciendo como una mancha venenosa, y finalmente se multiplicó tomando por asalto sus zonas marginales y hasta buscando conquistar otros barrios. En este proceso,
muchos de los restaurantes fueron armando propuestas cada vez más pretenciosas, fogoneadas por ínfulas de cocineros jóvenes buscando comerse el mundo o dueños amateurs amasados por horas y horas de El Gourmet TV. Así es que los lugares abren y cierran en el tiempo en que tarda en salir un plato de pastas en un bodegón. Con la crisis tan comentada en medios y charlas (necesariamente, en ese orden),
el tema del precio se terminó de instalar como algo determinante. Sin embargo hay lugares muy concurridos en distintos rangos de precios,: ahí están sino
Eros, Las Cabras, Green Bamboo o Don Julio para demostrarlo. La realidad es que
un lugar es caro si no está a la altura de lo que propone; no si se gasta 70, 100 o 150 pesos. Sin embargo los lugares más difíciles de encontrar en Palermo son los que te ofrecen un ambiente agradable, comida cuidada y un precio entre medio y bajo.
Ímpetu es uno de ellos.
Un lugar propioA su nombre,
Dionisio Gattar agregó la denominación de
bistró y porteño. El primero, por su gusto por los restaurantes sencillos y pequeños franceses;
porteño, por la propuesta de cocina. Con experiencia por distintos restaurantes,
éste es su primer lugar propio y lejos de buscar concretar todas sus fantasías culinarias felizmente
optó por platos clásicos que buscan el sabor casero. El ambiente es sencillo, con una entrada algo extraña por uno de los lados, y una ochava que extraña tener una puerta. En el lugar en que se tendría que entrar, están las dos mejores mesas para un almuerzo o una cena,
una dentro y la otra en la vereda. Desde ambas, hay vista privilegiada del tránsito agitado de la zona.
La carta presenta platos que es probable que uno haya probado a lo largo de la vida, tanto en algún restaurante de barrio como en la casa de la abuela o algún bodegón. A todo,
Dionisio le suma su toque y una búsqueda de las mejores materias primas. Entre las entradas hay milanesitas de mozzarella al filetto ($15), berenjenas a la fugazzeta ($13), buenas las rabas a la romana ($20), mejillones al ajillo ($18), mollejas al verdeo ($24) y hasta buñuelos de espinaca ($14). Ensaladas abundantes que pueden ser una comida completa (tibia de pollo, de salmón, caesar) y, para los principales, una oferta ben variada: bife completo (con papas fritas y huevo frito, $32), lomo a la pimienta ($35), milanesa Buenos Aires (napolitana acompañada por espaguetis a la oliva, $27), pollo al verdeo ($25), suprema Suiza ($29), carré Mostaza ($27), bondiola mechada ($30), muy buenos malfatti de espinaca y ricota ($25), ravioles de pollo y verdura, agnolottis de ricota y nuez o canelones de verdura y ricota ($24). A la hora del postre, clásico flan casero con dulce y/o crema ($11), postre vigilante ($10), panqueque de dulce de leche ($13) o la copa Ímpetu para compartir ($18) repartiendo las cucharas en la mesa.
Muchos vecinos, habitantes o trabajadores lo eligen para un almuerzo, y los mismos, más los visitantes curiosos se suman por la noche. Todo en un clima cálido, comandado por su dueño y cocinero. Búscalo entre las mesas o entre los fuegos; si no lo reconocés, es el del medio de los que están dibujados como caricatura en el cuadro que se ve apenas se entra. Salió bastante parecido.
Ímpetu Bistró PorteñoUriarte 1504
Tel 4833-5218 / 4833-9064
www.impetu.restaurant.com.arAbierto de lunes a sábados de 11:30 a 16:30 y miércoles a sábados de 20 a 1hs.
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