La historia es de ésas donde se aprende que el esfuerzo trae sus recompensas. Una verdadera fábula urbana. Diseño Líquido comenzó como pequeña vinoteca en el barrio de Almagro, ahí nomás del Abasto y sus teatros off. Ya su nombre mostraba claras aptitudes modernas. Pronto, comenzó con una pequeña propuesta gastronómica, elaborada con cariño y prolijidad. Tras un par de años, el restaurante creció, y hoy pasó de ser una vinoteca con restaurante a casi lo opuesto: un muy buen restaurante, con vinoteca adosada.
El pequeño local, con una gran y preciosa y rústica cava debajo para comensales fumadores y eventos varios, está sobre la calle Huamahuaca. Abre de lunes a sábados recién a las 16hs, dejando en claro que no es una vinoteca normal. De todas maneras, allí están los vinos para ser comprados, más de trescientas etiquetas, en varias franjas de precio, de todas las regiones de Argentina, guardadas a la temperatura correcta para su estiba. Pero la magia comienza un poco más tarde, cuando las mesas comienzan a recibir a sus primeros comensales. Vale la pena advertir que, si bien para ustedes, lectores, este lugar puede ser desconocido, tiene su grupo de incondicionales que ya lo reconocen como un secreto a voces, y jueves, viernes y sábados de noche es muy común que esté totalmente lleno. Reservar, entonces, no viene mal.
La propuesta del chef Agustín Vásquez es simple, y en esa simpleza gana contundencia. La cocina apunta principalmente a las pastas caseras, caserísimas, maridadas con los muchísimos vinos que ofrece el espacio, a un precio apenas arriba del de vinoteca. Una aclaración: dos personas quedarán más que satisfechas con una entrada y dos platos; son porciones abundantes. La cuenta cierra, y el comensal se va contento. Repasemos el menú.
Entre las entradas, en este época invernal, dejamos de lado la tabla de quesos y fiambres ($28), y nos vamos de lleno a las calorías de unas Mollejas Viognier, con portobellos grillados y espuma de hierbas ($24). Mollejas en su punto, hongos que ceden aromas intensos, muy rico. Los Chipirones rellenos ($24) suenan formidables, pero no les quedan. Satisfacen en cambio los Ñoquis gratinados de sémola con verdes y aderezo Malbec ($17). Queda claro que en Diseño Líquido les gusta jugar con los vinos en la sartén.
Pasemos a lo principal, a lo que vinimos a buscar: saltemos las ensaladas, las bruschettas, y caigamos de lleno en el capítulo Pastas. Opciones rellenas como los Panadine de Malbec relleno de lomo con confitura dulce de cebolla ($31), el Fathay de sepia relleno de salmón rosado con salsa de ciboulette ($34), los Triangoli de cordero y casis ($29) son buen ejemplo que aquí no hay una tradición italiana estricta, ni mucho menos. Se pueden oler aires mediterráneos (Ravioles rellenos de espinaca con salsa italiana($31), pero también ingredientes orientales y mezclas algo extravagantes, que en ningún momento desentonan. ¿Cómo decirlo? A pesar de las botellas de vinos descansando en las paredes, el lugar exuda cierta juventud informal. Cierto desacartonamiento, bien llevado por un servicio atento y simpático.
Merecen también elogios las pastas no rellenas, económicos y muy buenos, como los Fideos picantes con salsa de Torrontés y queso provolone ($19, un clásico del lugar que lleva dos años en carta), Ñoquis de papa ($17), Tagliatteles al huevo ($17). Y, como opción arrocera para los que se cansaron del trigo, están los risotti (clásico Risotto Cabernet con hongos y especias, $23; Risotto Chardonnay con calabaza y queso brie, $23; y un contundente Risotto Malbec con cordero y vegetales glaseados ($31).
Varios postres: muy sabrosa Créme brulée de cardamomo a $14, si bien hubiese gustado más tibia que fría, a la que se suman el Volcán de chocolate ($19), el Mousse de mascarpone con frutos del bosque ($15), un argentinísimo Dulce de alcayota con queso ($14), y algunos más, que así completan una propuesta honesta y bien ubicada, en un barrio off al circuito gastronómico tradicional.
Vale la pena acercarse. El barrio está repleto de teatros, con lo que el recorrido es simple de armar. Una buena obra, una buena cocina. Alma y panza, más que contentos.
Diseño Líquido Humahuaca 3853 Reservas al 4866-2604 // 4866-5095 Lunes a Miercoles de 16 a 00:30hs Jueves a Sábados de 16 a 01hs
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