La historia de las mujeres y las bebidas es larga, y se remonta incluso a las tabernas romanas, construidas en los caminos que unían el imperio, donde eran ellas quienes se ocupaban del despacho de bebidas y comidas para los soldados. En la Inglaterra medieval, los pubs ocupaban a las mujeres en la elaboración de la cerveza, considerada un derivado del pan. En EEUU, ya en el siglo pasado, tras la abolición de la
Ley Seca, estalla la cultura del cóctel, y son las mujeres más hermosas quienes le transmiten toda su sofisticación. Para esto, fue necesaria la transformación de los bares, que pasaron de ser espacios oscuros, de aspecto rudo y despojado al estilo western, a vestirse y decorarse de manera tal de atraer a las mujeres a beber a la par de los hombres. Ya en ese entonces se comprendía que un bar lleno de mujeres, significaba un bar lleno de hombres. También los cócteles ganaron en color, combinaciones más sutiles, suaves y menos alcohólicas. Los
Tiki Bar’s, ambientados con estilo polinesio (atrayendo a ex combatientes de la Segunda Guerra Mundial, familiarizados con las islas del Pacífico en los años ‘50) revolucionan la cultura de bares a mitades de siglo pasado, y abundan los cócteles tropicales con decoraciones de frutas y sabores dulces y fáciles. Luego
Hollywood toma la tendencia y se encarga de hacer beber a sus divas. Y allí empieza otra historia, con la palabra cocktail equivaliendo a elegancia, cultura, inteligencia y cierta mordacidad. A respuestas rápidas, filosas y femeninas. A partir de los 60’, guerra de Vietnam incluida, los cócteles atraviesan zonas oscuras, y recién vuelven a ver la luz a fines de los 80’ y principios 90’s. Allí, recetas delicadas y traslúcidas, como el
Cosmopolitan, marcan un hito en el mundo de la coctelería, y explotan en todo sentido, aún más tras ser adoptadas por referentes culturales como las “chicas” de
Sex and the City.
Al mando de las barras porteñasPero la mujer no sólo aparece del lado de los clientes. También en el trade y en el servicio, comienzan a ser protagonistas. En puestos importantes de distintas empresas de bebidas podemos encontrar a varios spirits llevadas de la mano por mujeres expertas:
Lucila Hansen se ocupa de marcas de enorme prestigio, como Johnnie Walker y Ciroc, en Diageo.
Victoria Lee hace lo propio con Cinzano y Campari, mientras que en versión europea podemos encontrar a una
Ann Millar como global brand ambassador de nada menos que Chivas Regal.
Si bien en algunos bares muchas veces se busca a las mujeres como aporte estético, la realidad demuestra que las barmaid o barwoman suelen aportar una mirada distinta sobre su trabajo: tanto en la preparación de cócteles, como en la relación con los clientes y el clima que genera. En Buenos Aires hay muchas mujeres en distintas barras de la ciudad, y nosotros salimos a descubrirlas
Casa Cruz. Uriarte 1658, Tel 4833-1112Espacio exclusivo porteño donde trabaja Inés de los Santos. Ella es el faro que señalan los principales bartenders y profesionales cuando se pregunta quién es referente como mujer en coctelería. Bah, en realidad, la señalan simplemente como referente de coctelería argentina, más allá de la guerra de los sexos.
Shamrock. Rodriguez Peña 1220, Tel 4812-3584Luciana Kokalj, a quien conocimos participando en el concurso de Jägermeister, se encarga de este lugar, aunque históricamente hay varias mujeres detrás de la barra. Como el salón se llena, es mejor pasar temprano, con tiempo para pedir algún cóctel original.
Filo. San Martín 975, Tel 4311-0312Barra simple, bien dotada y mejor atendida. Bárbara Bogado y Brenda Daney intercambian horarios de día y noche. Natalia Mitsula, con un pasado de años en la barra de Te Mataré Ramírez, ocupa también la barra en las noches del lugar.
Empire. Pasaje Tras Sargentos 427, Tel 4312-5706 Mona Gallosi ocupa la barra en las noches de Empire desde hace seis años. Hay entre 87 y 89 vodkas y Mona recomienda el Vodka alegría (Ciroc, jugo de uva ‘alegría’ y lima, batido en coctelera y servido en copa cóctel).
Carnal. Niceto Vega 5511, Tel 4772-7582Sandra González ocupa una de las dos muy bien dotadas barras del lugar. Estudió en la asociación de hoteles y se especializa en flair. Aconseja el Para Mi, cóctel de la carta a base de jugo de naranjas, vodka citron, limas y sirup.
Super Soul. Báez 252, Tel 4776-3905Lucía, antes que nada, odia el daiquiri. Prefiere los clásicos o preparar una combinación simple: Frutillas machacadas con vodka aromatizado a la vainilla.
Eliot. Honduras 5237, Tel 4831-1112Flavia, la encargada y sommelier del lugar, ama la coctelería y utiliza esta experiencia como un elemento más del servicio de sommelier del lugar. Barra bien provista.
White Bar (Hotel Madero). Rosario V. Peñaloza 360, Tel 5776-7677Barra guiada por hombre pero con la presencia alternante de Vanesa Bronzi, quien ha estado entre botellas desde muy joven, en un inicio under, en el recordado Réquiem. Creadora de cócteles hoy recomendados en el bar, como el Rosse martini (miel, almíbar de rosas y vodka).
Divas bebiendoEn innumerables películas, Hollywood hace beber a sus divas, como parte de una estrategia para imponer la coctelería en la América (y el mundo) post Segunda Guerra Mundial. Una breve enumeración la tiene a Bette Davis con un Pink Gin en Dark Victory, de1937; a Mae West se la ve pidiendo Bellini (Every Day’s a Holiday, 1939) y diciendo su frase famosa “deberías sacarte esa ropa mojada y meterte en un martini seco”; Greta Garbo aparece con un Black Russian (Ninotchka, 1939); Lauren Bacall bebe Daiquiris (To have and have not, 1944), Marilyn Monroe elige Martini (The seven year itch, 1955) y Manhattan (Some like it hot, 1959), película en la que también lleva una petaca escondida debajo de su vestido. Luego, imposible no mencionar a Audrey Hepburn con su Planter’s Punch en Breakfast at Tiffany’s, y, como no, a la inolvidable Rita Hayworth, borracha y muy sensual, cuando baila en una supuesta Buenos Aires en Gilda (1946).
Con nombre de mujerTragos emblemáticos, como el Margarita, se explican gracias al sexo supuestamente débil. Según una versión, se dice que lo creó una tal Margarita Sames, quien recibió a sus invitados trago en mano, en una fiesta en una piscina de Acapulco.
Otra fuente clama que Marjorie King, bailarina de bar, pidió en 1938 un Tequila cocktail y el bartender del lugar agregó al tequila, triple sec y jugo de limón. Marjorie se traduce al español como Margarita y de ahí llegaría el hoy tan famoso nombre.
Otra receta que involucra a mujeres es la del Bloody Mary. Algunos aseguran que su nombre proviene de la reina Mary I, famosa por la persecución sangrienta de protestantes, mientras que otros apuntan al Bucket Bloody Bar de Chicago y a una asidua y misteriosa clienta de nombre María.
Pero incluso el ron con Cola no sería uno de los cócteles más conocidos y bebidos del mundo si no se hubiera hecho inmensamente famoso al ser nombrado en una canción de las Andrews Sisters del año ’45 (vendió 4 millones de singles ese año).
Una chica ganadoraGabriela Potochek, de The Temple Bar, fue la última ganadora de la Clínica Tía María, donde a un grupo de bartenders se le exige realizar cocktails con este licor de café como ingrediente principal. El trago ganador, llamado Pride,
lleva 1.2 oz Tía María, 1.2 oz Chivas, 1.6 oz jugo de manzana y 3 gotas de Angostura. Se bate con hielo, y se cuela en copa cocktail con un 1 twist de naranja.
Linkswww.cafepress.com/barmaidblog Ropa diseñada bajo la marca barmaid blog.
www.barmaidblog.livejournal.com Blog de una barmaid que trabaja en la isla de Manhattan, en Nueva York. Anécdotas diarias, secretos, el behind the scenes del trabajo y links a diversas páginas relacionadas al trabajo.
www.thesun.co.uk/article/0,,2-2007070871,00.html El diario The Sun (Inglaterra) convoca a la búsqueda de la barmaid más sexy del Reino Unido. Se puede votar online, pero habría que recorrer bares y pubs, al menos de Londres, para tener información y experiencia de primera mano.