Seamos honestos, responsables y saludables: no es recomendable beber 24 horas seguidas. Sin embargo, a modo de ejemplo, cada día presenta distintos momentos para disfrutar de una copa, sea en cóctel o una espirituosa straight. Cada uno deberá encontrar ese momento; de eso se trata. Hoy, desde aquí, te proponemos un mapa de un día, con distintas escalas, donde disfrutar de ese arte de beber. No como una agenda para que sigas al pié de la letra, pasando por todas las escalas, pero sí para que, en distintos días, encuentres tu mejor momento. En este itinerario, cada uno se sube en la parada que quiere, y las recorre a su antojo. Tomando un taxi cuando corresponda o colgándose una cadenita con la dirección de la casa, para que lo devuelvan al hogar una vez inconsciente. Primavera: tiempo para salir, disfrutar y esperar al verano.
El primer trago del día
En el documental Música es perfume (Georges Gachot, 2005), dedicado a Maria Bethania, ella habla de algo que quienes han vivido en playas brasileras conocen bien. El placer y el poder de una cerveza, caipira o batida alrededor de las 11 de la mañana (horario de desayuno los días de vacaciones). Ese trago despierta al cuerpo, nos deja en un estado flotante sobre el reflejo del sol en la playa y nos lleva al primer mergullo en el mar. En Baires no hay demasiados lugares donde hacerlo. Hoteles cinco estrellas, a los que les faltará ambiente. Bukka, del que hablamos la semana pasada. Tal vez lo mejor: la pileta del Faena, el lugar más vacacional en medio de la urbe. O un Sheraton Pilar, ya más lejos de la ciudad.
Mediodía
Sea en días libres primaverales junto en un country, en las mesas que salen de un bar hasta la vereda, como también en el infierno abrasador en que suele transformarse la city cotidiana de Buenos Aires, los tragos tienen un lugar. En días laborables, según tu entrenamiento entre copas, podés animarte a un dry martini (costumbre que tuvo arraigo en los EE.UU. de la coctelería más clásica), o al jugo refrescante y revitalizador de pomelo, naranja u otras frutas frescas junto con una medida de vodka helado. Este destilado sumará un plus de energía para sacudir el cuerpo antes de sumergirte nuevamente en la rutina, y cuentan que no deja aliento a alcohol. En este horario, nuevamente, la opción casi obligada son los bares de los hoteles 5 estrellas, desde el bar del Sofitel (Arroyo 841), el Le Dome del Four Seasons (Posadas 1086/88), el del Marriot Plaza (Florida 1005) o el del Madero Hotel (Rosario Vera Peñaloza 360). Para días libres recomendate tragos largos y refrescantes. Probá con un Sea Breeze (vodka, cranberry, pomelo y almíbar), los variopintos julep (con menta pisonada) y las caipiras de vodka (a base de lima, pero también otras frutas). Si conseguís quinotos, que ya están en extinción veraniega, preparate una caipira Q, con un par de gajos de lima, tres o cuatro quinotos partidos al medio, una cucharada de azúcar, vodka y, si tenés, unas gotas de Cointreau.
Primera tarde (de 15 a 17)
Solo para fines de semana, días libres y vacaciones de primavera. Las opciones deben tener bajo nivel de alcohol. Puede ser el primer paso de tu sábado. Para esta hora recomendamos preparar ponches. ¿Qué son? Combinaciones que contienen una base alcohólica (suele ser ron, pero puede ser vodka u otro spirit de alto grado), al que se agrega vermouth (Martini Rosso, Cinzano, Punt et mes…), algún licor (de manzana, naranja u otro cítrico) y luego frutas (gajos de naranja, limón o pomelo, manzana…). También, también menta, canela o hasta rodajas de pepino, que le agregan una frescura atractiva. En Inglaterra se beben los tradicionales Pimms, con esta bebida de base alcohólica junto a gin, limonada y ginger ale (también a veces se reemplazan estas dos últimas por champagne
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