Glam Out Rosario
El regreso de La Buena Medida
mas fotos
Ha pasado un siglo desde que abrió como almacén, más de cincuenta años desde que se convirtió en bar y unos seis meses desde que cerró sus puertas en medio de la mirada incrédula de los rosarinos. Pero desde el 18 de julio, La Buena Medida está de vuelta.


Se conservan detalles que recuerdan aquel viejo bar que a toda hora se transformaba en centro de reunión de personajes de la más variada índole. Pero ha cambiado, no porque sus propietarios se propusieran dejar atrás el pasado, sino todo lo contrario: la intención fue mantener la mística, por lo que fueron necesarias inevitables reformas (se invirtieron 300.000 pesos), sumadas al orden y a la limpieza, que han hecho que se pierdan aquellos añejos aires que definían al lugar como “un bodegón”. Hoy es un bar clásico, un espacio tradicional con mesas de madera, que conserva parte de la historia de la ciudad, y lo más importante: sigue siendo uno de los mejores lugares céntricos para tomar un buen café.


La historia de La Buena Medida arranca en 1898, cuando abrió como un almacén que vendía kerosene y fideos sueltos, pero también despachaba bebidas, dando refugio a las disímiles historias de hombres que llegaban impulsados por las olas inmigratorias de principios del 1900. En 1956 se inauguró como bar y tres años después se convirtió en el primer bar de la ciudad en pasar música. “En aquel momento, en el sótano se jugaba a las bochas y al sapo, y arriba había partidas de cartas y de dominó”, recuerda Maruja Losada, quien estuvo al frente del mostrador por casi dos décadas, cuando los clientes “eran todos hombres, en su mayoría empleados del puerto o del Correo Central”. Hoy Maruja es una clienta VIP que se deja sorprender por las vueltas de la vida, esas vueltas que hicieron que los nuevos dueños sean hijos de viejos clientes.


“Somos del barrio”, aclara uno de los actuales propietarios, Federico Giordano, para contar que sí, que había una historia familiar que lo unía a esta esquina y que, al ver el bar cerrado, fue espontáneo el impulso por recuperarlo. Hicieron falta varios meses de trabajo centrados especialmente en hacer una nueva cocina y un entrepiso para dos baños, además de un exhibidor con objetos antiguos que sobrevivieron al paso del tiempo entre los rincones y las estanterías. Lo más llamativo, y quizás lo que mejor rememora el pasado, es una hilera de viejas bebidas que abarca desde algún ron o gin de etiqueta desteñida hasta botellas gigantes de champagne Duc de Saint Remy fechadas en 1959.


Esas mismas botellas permanecieron archivadas en algún oscuro rincón durante las últimas décadas, mientras La Buena Medida era transitado tanto por ejecutivos y militantes políticos como por estudiantes, músicos e intelectuales. No casualmente bandas locales de rock como Vudú y Los Vándalos lo incluyeron en alguna de sus canciones. Era un clásico inmutable donde al mediodía los enormes y económicos sándwiches familiares de milanesa hacían honor al nombre del bar; el café con medialunas de la tarde siempre era recomendable y, a la noche, las cervezas corrían sin moderación.


Hoy vuelve a suceder algo similar. Abre a las 7 para el desayuno y cierra a la 1 de la madrugada. “Hay una renovación constante, es un lugar que permite tener distintas propuestas para distintos públicos”, explica Giordano desde la barra, destacando que en lo que se ha puesto especial cuidado para toda hora es en la calidad y la preparación del café. También se privilegió la oferta de un buen menú ejecutivo al mediodía, mientras que por las noches la carta se maneja sólo como bar.


Aunque ha cambiado mucho, este lugar mantuvo lo esencial. Incluso se evitó caer en esa costumbre según la cual sólo se invierte para después poder cobrar más caro. Por el contrario, sigue siendo un bar de buen ambiente y con buenos precios. Un simple café, rico y bien preparado, cuesta 2 pesos. Además la respuesta a la pregunta clave, esa que todo rosarino se hizo al enterarse de la reapertura, es que sí: se siguen haciendo aquellos enormes y económicos sandwiches familiares de milanesa.



La Buena Medida
Dirección: Buenos Aires y Rioja.
Nota publicada el 25/7/2007
Tamaño
de texto
 
ver mas fotos
POR Santiago Igarzabal < volver atras

 




NOTAS MAS LEIDAS
Las chicas al poder... de las barras
Cocktails con aroma de mujer, divas glamorosas con un martini en mano, barmaids referentes del medio local e internacional, y ladies guiando spirits en multinacionales. Cada día más, las mujeres son protagonistas en el sofisticado mundo de las bebidas y coctelería.
Noche de bares
Buenos Aires de noche. Muchos boliches y fiestas. Pero, estás con amigos, una chica o un chico que te gusta o quizá sólo. ¿Qué hacer? Glam Out te propone bares diferentes para estas ocasiones, una lista de lugares para diferentes ocasiones. Prepará lápiz y papel.
Una vuelta al mundo en 18 platos
Buenos Aires reivindica en la mesa su historia portuaria y cosmopolita. Sin cruzar la General Paz ni subirse a un avión se pueden probar platos de todo el mundo. De Croacia al Líbano, de Corea a Colombia, de Perú a la India, en solo 18 platos.
Dolli; cocinera no limits
Desde su propio “espacio”, la genial Dollí Irigoyen sigue estando al frente de un imperio gourmet que no se compra ni vende, que es exclusivo de ella y netamente indivisible: sus años de gastronomía y su creatividad. Los años pasan, y ella cocina cada día mejor.
Congo bar, un viaje a la jungla de Palermo
Beber, comer y conocer gente nueva: tres pilares de un bar. Sin siquiera su nombre en la puerta, Congo se ha convertido en uno de los bares más concurridos de Palermo. Estuvimos para ver de qué se trata.


home
staff
contactanos
depto. comercial
términos y condiciones
links
xplika copyright 2004-2008