Ya conocimos variedad de spas que en búsqueda de diferenciarse realizan tratamientos en base a vino, barro, e incluso chocolate. Pero hasta ahora, éste gana en sofisticación y glamour. Máscara de caviar, para todos los sibaritas.
Los responsables de esta terapia son los profesionales a cargo del Humus Spa, del Hotel Posada Los Álamos, en El Calafate. Allí se desarrolló integralmente este tratamiento estético y dermatológico, cuya estrella es la Máscara de Caviar y Oliva. Según dicen, logra "activos concentrados que penetran profundamente, acelerando visiblemente sus efectos, mientras provoca los mecanismos de reparación de la piel, aumentando la síntesis de colágeno, revitalizándola y aportando mayor luminosidad". No sabemos tanto de ciencia, pero sí comprendemos que el caviar es un objeto fetiche de la cultura posmoderna, y una máscara en base a ella seguramente hará muy bien "al ego de cada uno". La máscara esta compuesta por extracto de caviar rojo, extracto de oliva, complejo cronoenergizante de cobre, zinc y magnesio, biopéptidosy manteca de carité. Y, por si eso no alcanza, todavía te podés relajar con la vista única de esa región del mundo.
Cocktails con aroma de mujer, divas glamorosas con un martini en mano, barmaids referentes del medio local e internacional, y ladies guiando spirits en multinacionales. Cada día más, las mujeres son protagonistas en el sofisticado mundo de las bebidas y coctelería.
Buenos Aires de noche. Muchos boliches y fiestas. Pero, estás con amigos, una chica o un chico que te gusta o quizá sólo. ¿Qué hacer? Glam Out te propone bares diferentes para estas ocasiones, una lista de lugares para diferentes ocasiones. Prepará lápiz y papel.
Buenos Aires reivindica en la mesa su historia portuaria y cosmopolita. Sin cruzar la General Paz ni subirse a un avión se pueden probar platos de todo el mundo. De Croacia al Líbano, de Corea a Colombia, de Perú a la India, en solo 18 platos.
Desde su propio “espacio”, la genial Dollí Irigoyen sigue estando al frente de un imperio gourmet que no se compra ni vende, que es exclusivo de ella y netamente indivisible: sus años de gastronomía y su creatividad. Los años pasan, y ella cocina cada día mejor.
Beber, comer y conocer gente nueva: tres pilares de un bar. Sin siquiera su nombre en la puerta, Congo se ha convertido en uno de los bares más concurridos de Palermo. Estuvimos para ver de qué se trata.