Ya te contamos que la bodega Familia Zuccardi ganó este año el premio a la mejor “Experiencia relevante en turismo vitivinícola” a nivel mundial. Y para demostrar que merece la distinción, lanzó su “plan verano” para los que estén en la temporada estival en Mendoza.
“Vení a cosechar” (entre el 15 de febrero y el 15 de abril) se realiza los días martes, jueves y sábados, y es una oportunidad única de, herramientas en mano, convertirse en verdaderos vitivinicultores. Incluye traslados, desayuno y almuerzo regional. Todo por $220. Una propuesta más ejercitada es el "Bike and Tasting” (miércoles de 10 a 12.30hs), donde se une el vino y el deporte, dos actividades muy saludables. Una recorrida por los viñedos, donde en cada parada se degustan los vinos bajo los parrales que les dan origen, incluyendo al final una selección de quesos y fiambres ($145). Por último, este verano se inauguran los “Picnic en los Jardines de la Casa del Visitante”. Bajo la sombra de los tradicionales olivos, consta de una canasta para dos ($160) ó 4 ($210) personas con delicatessen regionales, pan casero de horno de barro, quesos, aceite de oliva varietal, sandwiches de verdura y carnes, tartas y como postre, frutas. Y, obviamente, vinos o espumantes de la bodega. La canasta para cuatro personas tiene un costo de $ 210, mientras que para dos personas su valor es de $ 160. Tres buenos planes para sumar a todo lo que Mendoza tiene para ofrecer bajo el omnipresente sol cuyano.
Cocktails con aroma de mujer, divas glamorosas con un martini en mano, barmaids referentes del medio local e internacional, y ladies guiando spirits en multinacionales. Cada día más, las mujeres son protagonistas en el sofisticado mundo de las bebidas y coctelería.
Buenos Aires de noche. Muchos boliches y fiestas. Pero, estás con amigos, una chica o un chico que te gusta o quizá sólo. ¿Qué hacer? Glam Out te propone bares diferentes para estas ocasiones, una lista de lugares para diferentes ocasiones. Prepará lápiz y papel.
Buenos Aires reivindica en la mesa su historia portuaria y cosmopolita. Sin cruzar la General Paz ni subirse a un avión se pueden probar platos de todo el mundo. De Croacia al Líbano, de Corea a Colombia, de Perú a la India, en solo 18 platos.
Desde su propio “espacio”, la genial Dollí Irigoyen sigue estando al frente de un imperio gourmet que no se compra ni vende, que es exclusivo de ella y netamente indivisible: sus años de gastronomía y su creatividad. Los años pasan, y ella cocina cada día mejor.
Beber, comer y conocer gente nueva: tres pilares de un bar. Sin siquiera su nombre en la puerta, Congo se ha convertido en uno de los bares más concurridos de Palermo. Estuvimos para ver de qué se trata.