Ya no se trata -solamente- de establecimientos que abren sus puertas a algunos cuantos curiosos que muestran interés en ahondar en la producción vinícola. Para muchas bodegas,
el turismo se ha convertido en una industria en sí misma, en una fuente de ingresos alternativa que invita a desarrollar -sin perder tiempo ni oportunidades-
todo un panorama de infraestructura y servicios alrededor del encanto generado por los frutos, las tierras y los paisajes de sus viñedos.
Dentro de este panorama sobresale, obviamente, Mendoza, capital vinícola del país. En enero de este año la llegada de visitantes a las bodegas de la provincia comenzó antes y trajo alrededor de un 20 por ciento más de turistas que en el mismo mes de 2007. Los números de febrero no anduvieron lejos y para esta vendimia, más exactamente para los primeros diez días de marzo, se estimó
un aluvión de 67.000 visitas, con las plazas hoteleras ocupadas al 100 por ciento y una tendencia creciente (4 por ciento más) de turistas del exterior.
Todo esto sucede en un marco más que alentador. En los últimos años Mendoza ha sido regada con incesantes inversiones en pesos argentinos, dólares y euros. Para emprendedores nacionales tanto como para franceses, italianos, españoles, norteamericanos y chilenos, la elección de esta región no ha sido casual. No sólo encuentran tierras privilegiadas para la producción de uvas y vinos de altísima calidad sino que, además,
los atractivos turísticos al pie de la cordillera son inigualables.
El panorama no deja de hacer pensar en la situación que bastante tiempo atrás mostraba esa famosa región de Norteamérica que
hoy factura millones de dólares sólo por recepción de turistas: Napa Valley. Es que allí todo comenzó así, con establecimientos que tras los pasos de la
Robert Mondavi Winery apostaron a la calidad en un entorno privilegiado y… poco más bastó para la aparición de escuelas e institutos enogastronómicos, y restaurantes, y chefs estrellas, y sommeliers internacionales, y grandes cadenas hoteleras, y un movimiento de capitales que catapultó los precios de las tierras a niveles impensados. Por supuesto, cualquier similitud con el desarrollo de los últimos años en Mendoza -una de las ocho capitales del vino a nivel mundial-,
no es pura coincidencia.
Esta realidad se observa en una marcha de emprendimientos que no cesa, y en un panorama que puede verse reflejado en un interminable abanico de propuestas. De todas ellas, elegimos nuestras favoritas: las bodegas que, si vas a Mendoza, no podés dejar de conocer.
Pero el premio mayor se lo lleva el nuevo emprendimiento de la bodega, ya lanzada teóricamente, pero a la que le falta todavía cerrar algunos detalles. Hablamos del programa
Vení a volar, un globo aerostático sobre los parrales, bebiendo vino y espumante en las alturas. Se podrá aterrizar entre viñedos, charlar con los cosechadores, y levantar nuevamente vuelo. Eso sí, ojo con los controles aéreos de alcoholemia.
Familia ZuccardiRuta provincial Nº33 Km. 7.5, Maipú
(0261 4410000)
www.familiazuccardi.com Puede comenzarse transitando el camino delimitado por viñedos, olivos y alamedas que da acceso a la Cava de Turismo de
Familia Zuccardi. Este lugar, a apenas 30 minutos de la ciudad de Mendoza, en Maipú, propone tours guiados, cursos de degustación y propuestas que le valieron el primer puesto en los premios
Best Of Wine Tourism 2008 para la categoría “
Experiencias Relevantes en Turismo del Vino”. Entre los programas vigentes en estos días se cuentan
Vení a cosechar (hasta el 15 de abril),
Bike and Tasting (recorriendo la finca en bici y degustando vinos bajo los parrales), Vení a cocinar (orientado al uso de productos regionales) y
Picnic en los jardines (una original variante para el almuerzo). Si se busca otra buena excusa para llegar hasta aquí, basta recordar la gastronomía de la
Casa del Visitante, donde es posible almorzar o tomar el té rodeado por el paisaje.
Escorihuela GascónBelgrano 1188, Godoy Cruz
www.escorihuela.comescorihuelagascon@escorihuela.com.arTomando rumbo hacia Godoy Cruz se encuentra
Escorihuela, que puede jactarse de contar con
Francis Mallmann en el primer restaurante en bodega de la Argentina: 1884. Por supuesto, además de comer, también es posible hacer la clásica recorrida por los viñedos y las instalaciones, e incluso conocer
una galería de arte con muestras de pintores mendocinos y argentinos. Y, por qué no, pegar un vistazo a donde pronto será la primera cancha de polo entre viñedos del país.
Luigi BoscaLuján de Cuyo, a 17 kilómetros de Mendoza capital
www.luigibosca.com.arLuján de Cuyo concentra varias de las alternativas más visitadas de
Los Caminos del Vino. Aparece, por ejemplo,
Luigi Bosca, con un
Visitor Center donde las distintas líneas de vinos se integran al decorado y donde, mediante catorce altorrelieves,
un original Vía Crucis del Vino relata los acontecimientos sucedidos a los inmigrantes que iniciaron la industria vitivinícola en la región.
Terrazas de los AndesThames y Cochabamba, Perdriel, Luján de Cuyo
0261 488 0058
www.terrazasdelosandes.com.arvisitors@terrazasdelosandes.com.arOtra propuesta distintiva está en el corazón de Perdriel, en el antiguo edificio construido en 1898 y restaurado en 1996 que da lugar a
Terrazas de los Andes. Esta bodega ofrece alojamiento
hiper exclusivo en la Casa Terrazas, que enmarcada por los perfiles de los Andes dispone de seis habitaciones y un
restaurante privado con especialidades regionales. Las visitas requieren aviso previo y alternan paseos por la bodega y los viñedos.
LagardeSan Martín 1745 Mayor Drummond, Luján de Cuyo
011 4980011
www.lagarde.com.arturismo@lagarde.com.arLagarde fue fundada en 1897. En los últimos tiempos amplió sus servicios para visitantes ofreciendo desde degustaciones hasta eventos corporativos, y en octubre del año pasado presentó lo que le faltaba con la apertura
del Restó de Lagarde, en la casona original del siglo XIX. Allí, el chef
Matías Podestá es el encargado de preparar, de lunes a sábado, un exclusivo menú estacional de cinco pasos maridado con vinos de la bodega.
BenegasLuján de Cuyo, ruta 60, a 300 metros de la intersección con el acceso sur a Mendoza
www.bodegabenegas.comEn Benegas, sin duda, el principal atractivo es su edificio: la fachada, las paredes de adobe de más de 80 centímetros de espesor, la cava de piedra y las puertas que son réplicas de antiguos portones de la
Mendoza del siglo XIX. Es curioso observar, además, el contraste entre estos detalles y la moderna tecnología del establecimiento. Las visitas incluyen un recorrido guiado y acceso a
un pequeño museo con objetos coleccionados por Federico Benegas Lynch, quien lleva uno de los apellidos ilustres del vino local.
WeinertLuján de Cuyo
www.bodegaweinert.cominfo@bodegaweinert.comTambién tiene historia la majestuosa arquitectura española que da lugar a la Bodega y Cavas de Weinert, dentro de cuyo circuito turístico
no faltan degustaciones ni un show room de esos que siempre tienen artículos y vinos tentadores. Si se llega allí, un dato para comprar bien: el Carrascal tinto 2004 y el Carrascal blanco 2006 acaban de ser distinguidos este año como “Best Buy” según la publicación The Wine Advocate, con una puntuación de 86 y 85 respectivamente, siendo recomendados por su relación precio-calidad.
VistalbaRoque Saenz Peña 3531, Vistalba
0261 4989400
www.carlospulentawines.comVistalba, la bodega de Carlos Pulenta, es otro hito ineludible, y hablamos en serio. Vale la pena conocer la impecable construcción principal dividida en distintas alas, dormir en alguna de las
únicas dos maravillosas habitaciones de la posada y, principalmente, disfrutar de
Le Bourgogne y las creaciones del chef
Jean Paul Bondoux.
Club TapizLuján de Cuyo
0261 4963433
www.fincaspatagonicas.comclubtapiz@tapiz.comTambién en Luján encontraremos una de las propuestas más armadas: la de
Club Tapiz, que obtuvo el primer puesto en la categoría “
Alojamiento” de los premios
Best Of Wine Tourism 2008. Brinda espaciosas habitaciones en una antigua construcción de fines del siglo XIX y suma recorridos por la bodega que pueden combinarse con los
relajantes tratamientos del spa. Todo amparado en la mejor vista a la altura de los Andes.
SalenteinRuta 89 s/n, Los Árboles, Tunuyán
02622 429000
www.bodegasalentein.com visitas@bodegasalentein.comreservas@salenteinposada.comPasando al
Valle de Uco, en Tunuyán, un emprendimiento turístico que ha sabido destacarse es
Posada Salentein. En edificios separados dispone de cocheras, recepción, sala de reuniones y un restaurante que se prolonga hacia una galería cubierta en la que es
un placer comer mirando los viñedos. Para dormir tiene
ocho habitaciones en dos originales casas de campo:
Los Sarmientos y Los Zarcillos. En este entorno es posible alternar visitas a la bodega, optar por cabalgatas o tal vez por salidas a la finca
San Pablo, a 6 kilómetros de la posada y a 1.700 metros de altitud. Entre las propuestas para visitantes sin duda sobresale
Killka, ese moderno espacio con galería de arte, wine shop, salón de eventos y restaurante.
Andeluna CellarsRuta provincial 89 Km. 11, Tupungato
2622 423226
www.andeluna.comvisit@andeluna.comEn Tupungato vale el ejemplo de
Andeluna Cellars, propiedad de
Ricardo Reina Rutini y el norteamericano Ward Lay. Su área para el turismo reúne galerías, pérgolas y jardines con vista a los viñedos, junto a un tasting room con wine bar, wine shop, cava de degustación y cocina para exhibiciones, almuerzos y reuniones.
AntucuráBarrandica s/n Vista Flores, Tunuyán
www.antucura.cominfo@antucura.comEn la apacible localidad de Vista Flores aparece
Antucurá. Allí, su pequeña y lujosa posada ofrece ocho cuartos con distintas ambientaciones, una gran biblioteca de 4.000 libros,
piscina y jacuzzi climatizados, sala de cine y una cava donde se invita a probar los vinos de la bodega. ¿Querían buena hotelería? Aquí la tienen.
O. FournierLos Indios s/n La Consulta, San Carlos
2622 451479
www.ofournier.comturismo@ofournier.comEn el departamento de San Carlos, se levanta una de las bodegas más llamativas de todo el país. Hablamos de
O. Fournier, que ofrece recorridos por el interior del edificio que sorprenden con la llegada a un túnel donde una puerta automática se abre a una inesperada cava a 10 metros bajo tierra. Sobre la construcción y sus alrededores basta recordar que esta bodega
obtuvo el oro en “Arquitectura, Parques y Jardines” según Best Of Wine Tourism 2008 y que está en la última fase de construcción un
hotel de lujo de 36 habitaciones con spa. La gastronomía ya tiene su lugar en
Urban, un restaurante de estructura acristalada junto a un espejo de agua, con una decoración sobria y minimalista que da protagonismo al paisaje exterior desde cualquier mesa. Tiene dos salas VIP para reuniones o almuerzos privados y, en días cálidos, permite comer en el deck a la orilla del lago. Cada menú, diseñado por la chef
Nadia Haron, consta de seis pasos ensamblando las cocinas argentina y española-mediterránea en maridaje con los vinos de la bodega.
Ruca MalénRuta nacional Nº7 Km. 1059, Agrelo, Luján de Cuyo
0261 4106214
www.bodegarucamalen.commespinola@bodegarucamalen.comPor un camino que se interna en la montaña, en
Alto Agrelo, el elegante estilo arquitectónico de la bodega
Ruca Malén da lugar a las tradicionales visitas con degustaciones y, además, a una propuesta especial de
almuerzos de cinco pasos maridados con cinco vinos. Se ofrecen de lunes a domingo, siempre con reserva previa, y cuestan $90. Con viñedos que se despliegan como antesala a las primeras grandes alturas de los Andes, este establecimiento también depara extensas vistas de los alrededores.
SéptimaRuta Internacional Nº 7 Km. 6.5, Agrelo, Luján de Cuyo
0261 4985164
www.bodegaseptima.comLa bodega del grupo catalán Codorníu sigue ofreciendo sus siempre relajados “
Atardeceres en Bodega Séptima”, un programa que además de invitar a conocer viñedos e instalaciones lleva a disfrutar de
la puesta del sol desde una terraza, en medio de un paisaje único, entre vinos y appetizers. Ya queda poco tiempo para disfrutar de esta propuesta, que comienza en noviembre y termina a fines de abril.
Valentín BianchiCte. Torres 500, San Rafael
2627 422046
www.vbianchi.comEmail:
informes@vbianchi.comPasando a San Rafael, bastante más lejos de la capital provincial, se llega a bodegas
Valentín Bianchi, un ícono de la región. Para decir que este establecimiento está preparado para el turismo basta recordar que ha llegado a recibir a más de 90.000 visitantes por año, muchos de ellos
atraídos por la elaboración de espumantes a través del método champenoise y, claro, por su posterior degustación.
Hay más bodegas en Mendoza, y casi todas ellas ofrecen algo para el turista. Y si no lo hacen, ya pronto lo harán. Es que, como dijimos al principio,
se trata de un comercio alternativo al de la bebida, que incluso puede resultar aún más rentable. Porque, ¿quién no sueña con despertar en un pequeño hotel de lujo, y descubrir que más allá de la ventana están los viñedos cargados con racimos jugosos?
Un sueño que fácilmente se puede hacer realidad.