Uno de los más tradicionales centros de ski de nuestro país es sin dudas
Las Leñas. En el se presenta una gastronomía singular, con 10 paradores y 4 restaurantes de cocina internacional, además de un casino y 2 boliches; propuestas que se llevan mejor con un publico joven y de cierto poder adquisitivo. Aquí te damos una breve reseña de este paraíso mendocino:
Las cuatro estaciones: Es el restaurante del Hotel Piscis y está considerado como uno de los mejores del valle. Su chef Juan Astudillo saca platos tan extravagantes como tentadores: lomo con crosta de queso de cabra gratinada servida con compota de hongos silvestres, o bien langostinos con salsa foie grass, espinacas, azúcar negra y gotas de Malbec. Habrá que ir alguna noche a probar.
Slalom: Se trata del comedor del Hotel Aries y cuenta con un menú que incluye carnes y pastas varias. También ganan en presencia las sopas caseras, esas que son ideales para poder calzarse nuevamente las tablas y ganarle a la pista más difícil.
Hotel Virgo: La gastronomía en este flamante hotel será un punto clave. Cuenta con un restaurante panorámico, y suma el primer sushi bar de Las Leñas y un exclusivo wine bar con cava propia.
El Refugio Darwine by KATRINE Restaurante: el legendario restó noruego de Puerto Madero llegó a la montaña para ofrecer sus platos en un autentico refugio. De la mano de su chef Ezequiel Gallardo, se podrán degustar en el valle sus delicias con base en la gastronomía internacional que siempre propuso este clásico porteño.
Hotel Escorpio: se pueden elegir una amplia gama de platos, mientras se disfruta una vista panorámica de toda la base.
Ufo Point: después del éxito sobre las arenas de Pinamar, El Ufo Point llega a Las Leñas. Meriendas, cenas y tragos hasta el amanecer.
Innsbruck: un clásico de estas tierras. Día y noche se puede comer sobre su gran terraza.
El Refugio: Está en La Pirámide, además de los platos de corte francés, te podes deleitar con la excelente pastelería.
El brasero: ideal para recargar fuerzas. Primero junto a su hogar a leña, y luego, comiendo asados recién hechos.
Il Legno: dentro del hotel Piscis, ideal para los que prefieren la típica cocina italiana.
La cima: sobre la pista Eros, cuenta con delivery puerta a puerta de clientes. Por las noches hay shows musicales.
Santa Fe: para los expertos riders, este local de cocina mexicana sólo tiene acceso llegando con tus tablas. Esta sobre la pista Marte.
Elurra: otro de los reductos pisteros, tiene una de las mejores vistas del valle. Prepara la cámara!
Chapelco no quiere quedarse atrás. Parte de una ciudad tan ascendente como es
San Martín de los Andes, este centro de ski atrae gente todo el año. Uno de los eventos esperados es el After Mountain, que se llevara a cabo los días
8, 15, 22 y 29 de julio, en el que los dee jays más fiesteros le pondrán banda sonora a los increíbles atardeceres. Cuando de gastronomía hablamos, estas son las claves.
Refugio Graef: para los mas intrépidos, la única forma de llegar es usando los medio de elevación. Este reducto entiende bien la función de dar abrigo y comida. Entre variadas opciones, se destacan las minutas. Cuenta con una barra de tragos al aire libre.
Antulauquen: Ubicado en la plataforma de 1600 mts, ofrece algunos platos y pizzas.
Rancho Manolo: Junto a la pista “La Brava”, su especialidad es la comida de montaña.
Pradera del Puma: Especialidad de Pizzas y Champagne.
El Balcón: Sobre la pista el Camino, especial para comer parrilla.
La Abuela Goye: Chocolate caliente y tortas en la Base.
Los Techos: De lo mejor de la montaña, para disfrutar un almuerzo especial y exclusivo, sólo con reserva previa.
En San Martin de los Andes:
Avataras: Este local ofrece una atractiva carta de cocina internacional. Shashlik, curry de cordero, o sambal de langostinos pueden ser algunas alternativas.
Caleuche: en la ruta que bordea el lago Lacar y que nos lleva a Chapelco está el increíble complejo de Cabañas Paihuen. Caleuche es su restaurante con una gran cocina que utiliza todos los recursos que ofrece la patagonia. Para esta temporada el restó comandado por Pablo Buzzo esperara las visitas de los cocineros Dolli Irigoyen, Ashley James, Pablo Massey y Fernando Trocca.
La Casita del Bosque: dicen que los duendes te guían hasta él. Casi llegando al cerro y escondido en el bosque, está este pequeño restó. A pesar de su limitada capacidad, ofrece grandes comidas entre las que se destaca una interesante fondue.
Sobre las costas del lago Nahuel Huapi, del lado neuquino, descansa una de las ciudades más seductoras de la patagonia:
Villa La Angostura. En ella la arquitectura y las propuestas no dejan caer en ningún momento su nivel. A la hora de comer, podes optar por alguno de estos sitios:
Las Balsas: el mejor restaurante de la villa y uno de los más destacados del país, a cargo del chef Pablo Campoy. Tanto platos como carta de vinos tienen nivel internacional. Imperdible.
El Mirador: a 5 kilómetros del pueblo, en la ruta de los siete lagos está este interesante reducto que ostenta una de las vistas mas impactantes de la zona. Algunos platos de corte internacional pueden ser paella de cordero, polenta frita con salsa de cuatro quesos o risotto con hongos de estación.
Tinto Bistró: El restaurante del hermano de la princesa Máxima Zorreguieta ostenta una gastronomía lisa, llana y deliciosa, basada en los sabores que cualquiera pretende degustar en esta zona.
Waldhaus: bajo la conducción de Leo Morcella, ofrece aparte de clásicos sureños como trucha o fondue, opciones de carnes exóticas entre las que se encuentra el búfalo, el carpincho y el yacaré.
Una de las zonas con mas tradición turística está dentro de
Río Negro y se llama
Bariloche. En ella la oferta turística abunda. Habrá paradores gastronómicos en toda la montaña, pubs, confiterías y restaurantes con propuestas varias. En el cerro podés disfrutar de:
Cabaña 1600: barra, sector VIP y una amplia terraza para que puedas disfrutar los bocadillos y exquisiteces que allí se sirven. Para los internautas, hay Wi Fi.
El Barrilete: comida rápida con los tradicionales lomitos como vedette. También se hacen sopas y pizzas especiales.
Punta Nevada: a 1800 metros sobre el nivel del mar se encuentra este amplio restó. Podes recargar energías con platos tradicionales, goulash, pastas y pollo, entre otras cosas.
Rodeo Pub & Steak House: carnes de todo tipo, truchas, pastas, minutas y muy ricos postres y tortas preparados allí mismos.
Parador 1200: comidas regionales y barbacoa sobre una terraza panorámica.
Refugio Lynch: a 2000 metros, en el filo del Catedral, uno de los miradores más impactantes de la zona. Se puede comer todo el año.
Viento Cero: goulash y sopas especiales se combinan con los happy hours de cervezas importadas.
El Cabo: accediendo por la estación superior del cable carril, se puede degustar comida mexicana, picada de ahumados y carnes asadas. Buena música, todos los días.
Refugio Intermedia: aquí vas a encontrar platos bien calóricos que se complementan con los chocolates y la repostería casera.
Q-White: entre el dance y la música house, comida rápida a granel. Las hamburguesas se llevan los premios.
La Cueva: comidas autóctonas de elaboración artesanal para un publico que busca cierto nivel a la hora de sentarse a la mesa.
Punta Princesa: un bistró de platos regionales a nada más ni nada menos que 2000 metros de altura. Toda una experiencia.
Plaza Oertle: además de comidas ligeras, podes cenar a la luz de las velas en un entorno fantástico. El acceso lo tenés por base de la silla princesa II.
Conexión: junto a la imponencia del lago Gutiérrez, la oferta se basa en platos típicos de montaña.
Ya en la ciudad en sus zonas cercanas, lo mejores restaurantes son:
Los Cesares: el restó del gran hotel Llao Llao posee una cocina que ostenta platos muy interesantes: salmón fumé noruego, filet de truchas de los lagos del sur con crema de almendras, o lomo de ciervo de la cordillera.
Atalaya: Se trata de un reducto rodeado por la majestuosidad de los cerros Lopez, Capilla, Millaqueo y la isla Victoria. En el se preparan tablas con ingredientes bien patagónicos. Esta a 23 kilómetros de la ciudad.
Finalmente llegamos al fin del mundo:
Ushuaia. Dentro de Tierra del Fuego, quizás sea uno de los lugares más impactantes del país y al mismo tiempo uno de los más caros para el turismo. A pesar de eso y para los tengan el honor de disfrutarla, el
Cerro Castor posee 4 centros gastronomicos y 3 refugios de montaña.
Cerro Castor: La Barra, Confiteria, Snowbar y Morada del Águila son los cuatro puntos de referencia para los intrepidos corredores invernales. En ellos vas a encontrar desde minutas hasta platos refinados a la carta.
Le Martial: lo vas a encontrar camino al glaciar Martial. Dentro del hotel Las Hayas prepara, entre otras cosas, centolla recién sacada del mar.
La Cárcel: un paso obligado para los trotamundos que lleguen a estas tierras se levantó dentro de lo que fue la antigua cárcel del fin del mundo. Ojo! Los que están vestidos a rayas no son presos, sino mozos.
Temaukel: al pie del glaciar Martial, te regala una de las vistas más increíbles del mundo. Esta autentica estancia sureña prepara, entre otras cosas, cordero fueguino.
Kaupé: los mejores productos marítimos son preparados a la antigua. De centolla a vieyras, pasando por merluza negra y todo acompañado de los grandes vinos nacionales.
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