Cuando Dale de Groff dijo que era bartender al presentarse como voluntario en una importante recepción que daba el alcalde de New York contando con una mínima experiencia en coctelería, nunca imaginó que pasaría el resto de sus días detrás de una barra. Sin embargo le dieron el puesto y esa noche la pasó sin mayores problemas dando sus primeros pasos en el mundo de los vasos mezcladores y las cocteleras. Una vez terminada la maratónica velada entendió que la barra era su lugar.
A los pocos días Dale comenzó a trabajar en Charly Os, luego en el Hotel Bel-Air de New York, hasta que en 1987 ingresó en el mítico Rainbow Room, uno de los más famosos bares de Manhatan, situado en el Rockefeller Plaza. Fue allí justamente donde decidió agregar Cointreau y cáscara de naranja flambeada al vodka con jugo de limas y cranberry, creando el actual y tan de moda Cosmopolitan, aunque él sostiene firmemente que no fue él el inventor del nombre, pero sí de la fórmula actual, dado que el Cosmopolitan ya existía en muchas cartas de cocktails en la década del 80 con una receta algo diferente. Luego de ponerlo en la carta y de la aparición de Madonna bebiéndolo gustosa, el Cosmopolitan se convirtió en uno de los cocktails más reconocidos del mundo junto con el clásico Martini, y a Dale se le adjudicó el crédito de haberlo inventado. Es un clásico moderno, los bares más trendy inventarán nuevos cocktails, pero el Cosmo estará siempre vigente. "A las mujeres les gusta porque es rosa. A los hombres le gusta porque es fuerte" reflexiona Dale sobre el mismo.
En su paso por el Rainbow Room, Dale creó más de 100 cocktails inspirados en aquellos que uno podía encontrar en los más importantes clubes nocturnos de Manhatan hacia principios del 1900. Esta vuelta a los clásicos de la coctelería americana, junto con una técnica excepcional es lo que finalmente lo hizo tan famoso en el mundo de los bares. "Los aspirantes a chefs tienen escuelas y academias de gastronomía donde aprenden a cocinar, los barman, en cambio, no tienen lugares donde ir a entrenarse. Si quieres ser barman debes aprender solo y es muy importante conocer a la perfección los cocktails clásicos antes de aventurarse a la creación" sentenció una vez.
En la actualidad, y luego del cierre del Rainbow Room en 1989, Mr. DeGroff pasa sus días entre New York y Londres haciendo trabajos como consultor y entrenando a los futuros "mixologists" y "bar chefs" de los bares y restaurantes más importantes de estas dos ciudades. Dale sostiene que muchas de las mejores barras se encuentran en Londres, y que gracias a la calidad de sus productos y especialmente de sus frutas es hoy la ciudad líder, pero que sin dedicación, capacitación y entrenamiento les será difícil mantener esta supremacía por mucho tiempo. Es por esto que Jonathan Downey, un ex abogado que dejó las leyes para dedicarse al negocio de los bares, lo contrató como director de bebidas del Match Bar Group, un emprendimiento que ya cuenta entre sus filas a cinco de los mejores y más importantes bares de Londers como son el Match Bar, Match EC1, Sosho, Milk & Honey y el reinaugurado The Player en el Soho londinense, dónde Dale capacita a todo el personal y dicta sus clases.
Entre sus logros más importantes se encuentra el haber ganado hace dos años el Bacardi-Martini Grand Prix, el concurso de bartenders más importante del mundo que se llevó a cabo en el Val dAosta, en los Alpes italianos, con su Prestige Cocktail, una mezcla de ron, dry vermouth, jugo de lima, jugo de ananá y Falernum, una especie de jarabe saborizado con vainilla, lima, almendras jengibre y especias.
Dale DeGroff además, es el autor de un libro esencial para todo el que desee sacudir una coctelera, "The Craft of the Cocktail", en el que cuenta toda una cantidad de anécdotas de barras y donde obviamente están todas las recetas más importantes de sus creaciones. Además, creó uno de los websites más populares entre los fanáticos de la coctelería que lleva justamente el apodo que lo hizo famoso:
www.kingcocktail.com. En él Dale promociona los dos cursos que dicta en el Institute for Cullinary Education en New York, Pro Mixology, dedicado a todos los interesados incursionar en la profesión de barman, y Home Mixology para los amateurs interesados en expandir su repertorio. Además organiza también los llamados Cocktail Safari, que es una recorrida junto a él por los más importantes bares del Midtown, Soho, Tribeca y el Lower East Side para ir al encuentro de reconocidos bartenders de Manhatan y aprender la alquimia necesaria para la creación de los grandes cocktails, que a su criterio son aquellos en los cuales no se pueden identificar los componentes con los que está hecho.
Al momento de hablar de las tendencias que se vienen, Dale afirma que la era de los "mixologist" y "bar chefs" ha llegado y que los cocktails continuarán creciendo en popularidad, y serán los que incorporen ingredientes nuevos y poco usuales los que finalmente quedarán en la cima. Además la cocina y el bar estarán cada vez más cerca, los bartenders se verán influenciados por lo que ocurre en los fuegos y habrá mayor colaboración entre los chefs y los barman para crear cocktails con infusiones de frutas, especias y hierbas exóticas.