Esa zona llamada
Microcentro, Downtown o Nuevo Bajo, como busca nombrarse, es una de las más sensibles a los vaivenes económicos, políticos y culturales de Buenos Aires. Pensemos nomás en las hordas en lucha contra los bancos, cartoneros, auge de pubs estilo entre británico e irlandés, Florida sin flores y con luces de todos los tonos, o Lavalle en manos de turistas locales de bajo perfil, extranjeros con billetes altos y cierta oscuridad decadente. En este escenario,
comer bien y en un ambiente agradable es un desafío. Las propuestas van desde cientos de comedores diarios, sandwicherías, cantinas, refugios de hotel cinco estrellas, deliveries urgentes o salones preparados para una hora en que ‘todos llegan a comer juntos’. Pero en medio de este escenario…
Refugios en la ciudad de la furiaEn este enjambre alocado de lugares, transformaciones y mesas servidas, hay ciertos espacios que sirven como refugio. Ya comentamos lugares como el restaurante del Club Sueco, también Le Bar, ambos cálidos lugares para hacer un paréntesis y sumergirse en el placer y descanso en la ciudad de la furia. Pero ahora nos detendremos en el bajo Lavalle, cuadras en las que esta calle caótica y bizarra retoma cierta calma. Allí, Crizia es una grata sorpresa.
El lugar funciona dentro del complejo Bahrein, en el edificio donde tuvo su sede la Buenos Aires Building, construido en 1906. Un lugar con propuestas diversas: el -1 es el subsuelo que se ganó un nombre con las noches de
drum & bass de +160, que ya cumplieron 5 años, haciendo de los martes un día que no termina hasta el amanecer. El 0, o planta baja, es una disco y
en el +1 está el restaurante Crizia. Todo el edificio guarda detalles decorativos y estructurales de su pasado, desde la antigua línea de cajas, que hoy es la barra, hasta la caja fuerte encerrada en el subsuelo. La propuesta múltiple del espacio lo ubica como un puerto y puerta de llegada en
mediodías agitados que buscan un reparo, tardes de after office, noches de cena o pre-dancing, última copa de la noche y alguna madrugada de fiesta.
CriziaEl restaurante guarda una combinación del pasado de la
belle epoque del edificio, con detalles modernos. Ofrece mesas amplias y pequeñas, espacios separados que dan privacidad a reuniones o cenas de amigos. Destacan una cava vidriada ubicada en la comunicación de dos de los salones y la barra amplia. Las noches de los jueves hay jazz en vivo, y próximamente también soul. Desde la apertura, la cocina de Crizia está a cargo de
Gabriel Oggero. Los mediodías ofrece un menú especial que varía para poder ofrecer distintas opciones a los habitués. Hay sushi y platos inspirados en la cocina mediterránea con buena variedad en pescados, pastas y carnes. La carta ofrece platos como las crab caques -croquetas de centolla fueguina a la plancha- ($28), milanesitas crocantes de queso brie con tomates asados ($18), langostinos crocantes con fondue de queso ($30), ensalada de espinaca y queso azul ($24), ravioles de salmón rosado y lenguado ($34), ñoquis de queso y ricota gratinados ($29), risotto al azafrán con langostinos ($37), roll de cordero braseado ($35) o linguinni con frutos de mar ($34). Otra característica es el grill a leña, de donde salen unas muy buenas mollejas fileteadas de corazón con papas ($28), la provoleta de cabra ($18), algunos de los pescados y carnes como las costillas de cordero patagónico ($48) y el lomo a la mostaza Dijon y ahumada ($38). El servicio es amable y atento.
La zona apaga muchas de sus luces y descansa por las noches, pero en medio de este desierto en que se transforma, Crizia sigue allí, y ofrece una propuesta atractiva. Cerca del centro de la ciudad y, a la vez, muy lejos de la furia que ésta encierra.
CriziaLavalle 345, primer piso
Tel 4313-7470 / 4312-2803
www.crizia.com.ar Lunes de 12 a 16:30, martes a viernes de 12 a 1, sábado de 20 a 2hs.
Valet parking en 25 de Mayo esquina Lavalle.
Efectivo y principales tarjetas.