Siempre se habla de Buenos Aires como
una ciudad cosmopolita, mezcla y encuentro de culturas, pero más allá del paisaje variado que supone esto, pocas veces nos ponemos en contacto con las posibilidades que tal característica ofrece. Quizás en la comida es el rubro en que más nos acercamos: ya es costumbre, mas que nada entre jóvenes, buscar propuestas étnicas, comidas de culturas diversas, y así como alguna vez la cocina italiana o española eran nuevas en esta tierra de escasísima tradición culinaria autóctona, hoy podés encontrar, y ya con cierto arraigo, propuestas tailandesas, chinas, japonesas, inglesas, francesas, mexicanas y peruanas, entre otras. No son más “novedad”. Esto incluso llegó al interior de las cocinas hogareñas, y es común ver a un sibarita preparando su risotto con arroz arborio, o abriendo una lata de leche de coco para un curry más o menos oriental.
Beber viajando, viajar bebiendoY como ya vimos los primeros pasos en el metier de la coctelería, ahora vamos a adentrarnos en nuevas búsquedas, en caminos que sumen atractivo con ingredientes nuevos. Y para esto,
¿qué mejor que ir en busca de ingredientes no tradicionales? Hablamos de productos frescos y de calidad, directo de sus mercados de origen. En este caso, fuimos a dos lugares muy alejados entre sí: el mercado boliviano de Liniers y el chino del bajo Belgrano. ¿Qué encontramos? Aquí el contenido de nuestras alforjas a la vuelta, y sumando algunas ideas para viajar bebiendo…
El camino del IncaLa oferta de restaurantes peruanos es amplia: sin embargo, cuando de mercados se trata,
el de Liniers está comandado por la comunidad boliviana. Son ellos quienes proveen de los productos desde los vecinos países del Norte. Uno de los restaurantes señala esta unión simbólica: Bolper (Bolivia + Perú). El mercado abre todos los días, sin excepción, y queda a pasos de la estación de Liniers (podés tomarte el tren en Plaza Miserere, Once). Son dos cuadras llenas de lugares que ofrecen desde cotillón hasta papines, pasando por algunos productos que siempre utilizamos en cócteles, como la menta (de excelente calidad) hasta bebidas no tan conocidas como el
singani, un destilado que se obtiene a partir de la uva, similar al pisco, pero de denominación boliviana. Esta puede ser nuestra primera compra: el Casa Real, en sus dos versiones (primera clase y mezclador, en botellas de 750 y también de 375) o el San Pedro son los mejores. Comprá también el excelente jengibre que venden en cada uno de los locales, junto a la menta y hacete un sour diferente. Para realizarlo corta dos tajadas de jengibre y pisalas en el fondo de la coctelera, agregale tres hojas de menta, 3 onzas de Singani (unos 100ml), media clara de huevo, jugo de medio limón, hielos, batí bien y serví (colando el líquido) en copas flauta o de champaña. Para terminar, podés agregarle unas gotas de amargo Chuncho (una variante del bitter Angostura), que también venden en alguno de los locales. La venta es informal, se elije desde la vereda, y encontrarás sobre el suelo cajas y cajones con frutas, casi siempre de gran calidad, y algunas no tan comunes como los plátanos verdes. Entre las que podés hallar están
la papaya, buenos mangos, ananá aún fuera de temporada, coco y excelentes especias: rama de canela, pimienta de todo tipo (importante para un buen Bloody Mary, en el cual también podríamos reemplazar el tabasco por un ají panco rallado, bien mezclado con el jugo de tomate). Además del singani, la cerveza está entre las bebidas a buscar. Entre todas llevate un par de porrones de
El Inca, que lleva como agregado al nombre la denominación de bi-cervecina y es elaborada por la Cervecería Boliviana Nacional en La Paz. Es negra, con un atractivo dejo a café, buena espuma y algo dulzona. Probala sola o en una versión algo bizarra de uno de los cócteles que más le gustaban a Humphrey Bogart, el
Black Velvet: cerveza negra y espumante (champaña), servido en una copa en partes iguales de una y otra bebida, uniendo, sea Mendoza con La Paz o más extrañamente aún, Champagne (Francia) con la ciudad famosa por su altura sobre el mar. Importante: corroborá la fecha de vencimiento de El Inca, que si está vencida pierde sus mejores aromas. Una última bebida que se consigue es el Ron Matusalén y podés llevarte unas botellas de Inca Kola, la bebida que le ganó en Perú a la Cola más famosa, con su extraño color amarillo. También se consiguen imitaciones locales de esta última, a precios más razonables.
Tip: otros dos buenos lugares para comprar productos de esa zona latinoamericana y no tener que irte a Liniers son: en Guardia Vieja y Agüero (a una cuadra de la estación Carlos Gardel de la línea B, pegado a uno de los lados del shopping Abasto, sobre la calle están las cholas con sus productos frescos, especies y hierbas para llevarte. Y también tenés algunos otros productos (mazamorra morada, leche evaporada, cervezas) en la agencia de viajes Macchu Pichu, a dos cuadras del Abasto (ver dirección al final de la nota)
Chinatown, tierra del sake y los snacksEl bajo Belgrano atrajo a la comunidad china y hoy es un centro gastronómico, tanto por sus restaurantes como por sus supermercados y bazares. ¿Qué podés encontrar? Hay especialidades, así como los cocineros (profesionales y amateurs) buscan pescados de todo tipo y ostras frescas,
en los diferentes supermercados suele haber buenas frutas para preparar cócteles, muchas de ellas difíciles de encontrar en otros lares. El caso más clásico es el del lychee fresco, que aunque no se consigue siempre, cuando hay en Buenos Aires, lo vas a encontrar por este barrio. Entre las otras frutas en calidad y razonable precio está el kaki, la papaya, el mango, la guayaba y el siempre deseable maracuyá.
Las batidas de mango y maracuyá son una gran opción para salir del inefable daiquiri de frutilla. También podés hacer una batida combinando en la licuadora 2 onzas de buen vodka, la pulpa de dos maracuyás y tres hojas de menta. Aquí venden muy buen jengibre, caña de azúcar y lemongrass, este último excelente bueno para caipiras diferentes. Otra opción: pepino japonés, que sirve para aromatizar un vermouth tradicional como el Martini Bianco. Cortá al pepino en tajadas finas, sumergilas en el Martini y dejalo dos horas. Luego sacá las rodajas de pepino y serví el vermouth en vaso largo con hielo, una rodaja de limón y agua tónica. Ya en la góndola de las bebidas tenés desde cervezas como la Asahi o la Sapporo, Choya (bebida alcohólica de ciruela), vino de arroz, y
varias opciones en sake, desde el (Made in USA) Gekkeikan de litro y medio, hasta el Oseki o el Kiku Masamune en cartón de 1.8 litros. Podés usar alguna de las botellas de sake para preparar una caipira distinta, combinando partes iguales de vodka y la bebida tradicional del Japón, y manteniendo la lima y el azúcar. Para terminar, y ya con el chango en la caja llevate un syrup de tamarindo y otro de granada. Ambos sirven mucho para hacer tragos, de hecho la granada marca tendencia como la fruta a usar en tragos esta temporada. Se lleva muy bien con vodka y gin (probalo agitando para martinis). Y no te vayas sin llevarte decenas de bolsas de snacks, la otra especialidad para armar una picada fancy con que acompañar los tragos.
Dónde irMercado de LiniersPrincipalmente locales sobre la calle José León Suárez al 100
Agencia de viajes Macchu PichiEcuador 480
China – TownCasa china, Arribeños 2173
Supermercado Asia oriental, Mendoza 1661
Supermercado Sogo, Arribeños 2257
WWWTragos típicos de Perú. También información sobre comidas para acompañar las copas.
Notas reseñando tendencias de coctelería en Perú Recetas de cócteles con Sake (en inglés).
Cómo armar una Zen party. Recetas y consejos
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