ATENCIÓN: ESTE RESTAURANTE CERRÓ SUS PUERTAS.
Una vieja casona reciclada del Boulevard Chenaut, fue el lugar elegido hace ya casi un año por Claudio Lekerman para montar este acogedor restaurante que desde el primer momento intentó diferenciarse del resto de las propuestas de Cañitas. Proveniente del rubro de la construcción, éste se supo asesorar en todo lo que hace a las diversas áreas que involucran el negocio gastronómico para hacer realidad el sueño del restaurante propio. El resultado fue este amplio local donde se armó un salón interno con capacidad para albergar a 45 cubiertos, al que se le suman el amplio patio con mesa colectiva, pequeñas mesas redondas y la vereda. En el salón, parte del protagonismo se lo lleva el piso, decorado con baldosas en diferentes tonos de azul que le dan mucha frescura al ambiente. Cómodas y grandes sillas se suman a las mesas en madera que se visten de manera moderna con individual de cuero, servilletas, cubiertos y copa. Nichos sobre las verdes paredes albergan algunas pequeñas obras de arte. En el fondo, una amplia barra de onduladas formas termina de armar una puesta cuidada y moderna.
Desde principios de este año, a cargo de los fuegos está Daniel Golinelli, que ideó una propuesta de neto corte mediterráneo con algunos toques de su autoría en donde muestra sus influencias martiteguineanas (de Martitegui), con quien trabajó muchos años. En Chenaut se puede desayunar, almorzar, merendar, cenar o símplemente tomar un café, ya que esta abierto desde la mañana temprano hasta el cierre. Para eso hay diferentes combos a modo de desayunos que van desde los $10 a los $16. Al mediodía un menú que se arma en base a dos entradas, cuatro principales y dos postres con tres variantes de precio en uno, dos y tres pasos ($14, $20 y $27). Por las tardes, cafetería, sandwiches, dulces, jugos y licuados. En la carta de la noche hay un tapeo circunscripto a fiambres y quesos, y tres opciones de bruschettas como para empezar acompañando con un aperitivo. Luego entradas variadas entre las que se destacan los Langostinos panados fritos con puré de arvejas y prosciutto crocante ($19) o un original Waffle de semillas con salmón ahumado, ensalada remoulade y nueces ($18). Los principales son bien variados y con opciones para diferentes paladares. Entre las carnes, muy buena la Costilla de cerdo grillada & chutney de peras con mandioca frita y BBQ ($26), la pesca se destaca con un original Filet de corvina envuelto en panceta con romero que sale con espárragos y hongos portobellos asados ($23), simples pero muy buenos también los Fettuccini a la pimienta con langostinos, brócoli, panceta ahumada y tomates secos ($25) u otra pasta pero rellena, los Ravioles fritos de confit de conejo y salvia, alcauciles y girgolas salteadas en aceite de oliva extra virgen ($23). Entre los postres el Alfajor mousse de Dulce de leche, crocante de coco y almendras, cassis y granita de mango ($13) es una buena opción para tentarse en el final. Además los sábados y domingos ofrecen brunch con tres opciones de precio, que se arman a piacere del comensal con bruschettas y espumante, variedad de platos de cocina con dos guarniciones a elección y postres también con su acompañamiento para elegir ($29, $30 y $39).
La carta de vinos es una muy buena e inteligente selección de etiquetas que se agrupan por varietales, en donde se recorren casi todas las variedades sin dejar ninguna región en el tintero, con toda la info necesaria, región, provincia, añada. Cuesta encontrarle error alguno, algo poco común, felicitaciones. También hay buenos espumantes y variedad de vinos por copas. El servicio, ejecutado por personal joven, es probablemente el punto más flojo de la propuesta, pero va en vías de mejorar. Buena cafetería y selección de tés.
ATENCIÓN: ESTE RESTAURANTE CERRÓ SUS PUERTAS.
Chenaut 1878 General Indalecio Chenaut 1878 – Las Cañitas Tel. 4773-4035
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