Hubo una época en que los restaurantes florecían en los barrios. Florecían y reinaban. La identidad de cada rincón porteño y su alrededor sostenía y era sostenida por la propuesta de cada uno de ellos; con un público fiel y una continuidad que, muchas veces, se heredaba entre miembros de una familia. Incluso, había zonas tomadas por colectividades, que llevaban a las mesas las comidas traídas de sus países de origen. Cantinas en la Boca, fondas en Congreso, sabores de Alemania en Villa del Parque… Algunos aún están ahí, con presente irregular.
Volver al barrio
El crecimiento de Buenos Aires y, quizás también, el auge de los circuitos gastronómicos identificados como una salida completa, han dejado entre sombras algunos barrios con sus restaurantes. Pero los últimos años son testigos de una pequeña revolución: lugares, muchas veces comandados por gente joven, que han vuelto a los barrios en busca de aire para hacer crecer su propuesta. Salir a comer sigue siendo, por lejos, la salida preferida en Buenos Aires y su amplia zona de influencia, pero la gente no siempre quiere tener que internarse en el caos de los Palermos, Puerto madero o las Cañitas.
El nombre de la calle en que nací
Casa Aristóbulo está a metros de la General Paz, sobre la calle que da nombre al lugar, y con un acceso fácil llegando por Cabildo - Maipú. Abrió hace algo más de un año, y desde entonces ofrece una propuesta sencilla pero atractiva. En el espacio que hoy ocupa el restaurante funcionó un antiguo almacén de barrio, y aún se conservan algunos de los detalles originales: ventanas amplias, piso de baldosas, la antigua heladera… Las mesas y sillas forman un collage de estilos, como traídas de todos los mercados posibles. Los días de frío (sí, ya se acerca el frío…), se enciende una salamandra a leña en el centro del salón. Y los de sol, las mesas pueblan la vereda. La carta se divide en propuestas eclécticas que van de un picoteo, pastas, salteados al wok o carnes… El mentado picoteo incluye carpaccio de lomo con rúcula, queso y alcaparras, hongos provenzal a la plancha, unas buenas brusquetas de anchoas con queso marinado y aceitunas negras y provoleta al oreganato con rúcula, tomates secos y ají en vinagre, entre otros. También hay ensaladas, pizzas individuales (pesto, portobellos y queso, rúcula y oliva), platos de carne como el ojo de bife con cebollas rústicas, el pollo de campo con hierbas o el pescado de mar con limón, espinaca y batata. Otra opción son las buenas pastas caseras amasadas en el lugar (raviolones de espinaca y ricota, panzottis de ricota, hongos y queso), e incluso platos para niños. Bien pensado, ya que el lugar es agradable para armar mesas grandes y varios de los platos se pueden compartir. Al lugar van tanto vecinos contentos con no tener que alejarse demasiado de sus casas, hasta peregrinos de la ciudad en busca de mayor paz y nuevas propuestas. Y, como debe ser, para todos ellos hay lugar en esta Casa.
Casa Aristóbulo
Aristóbulo del Valle 1889, Florida, Provincia de Buenos Aires
Tel.: 4718-2884
Abierto de lunes a viernes mediodía. Miércoles a sábado, noche.
Precio promedio por persona: $50.-
Menú de mediodía: $19.-
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