En una pequeña esquina palermitana que invita a pasar y quedarse, Martín Baquero, ideólogo y cocinero de esta nueva propuesta, despliega toda su experiencia en una carta creativa, sofisticada y basada en la excelencia de la materia prima. |
En una zona de la ciudad en la que hasta no hace mucho era impensable poner un restaurante, el chef Martín Baquero y su socio se aventuraron y le dieron vida, en agosto de este año, a Almanza, un pequeño bistró de 30 cubiertos ubicado en Godoy Cruz y Charcas.
Su nombre remite al puerto fueguino donde se encuentra el criadero, y desde donde traen la centolla y los mejillones de cultivo, algunos de los productos patagónicos que componen la carta.
A Baquero experiencia gastronómica seguro no le falta, ya que estuvo a cargo de las aperturas de Le Bibló, Besares Bueno, La Despensa y Be, además de la que adquirió internacionalmente trabajando en el hotel de El Bulli, en Sevilla, y en San Sebastián.
Luego de redefinir el proyecto original, finalmente se volcaron a una propuesta de cocina basada en el uso de productos nacionales de primera calidad, los cuales trabajan con técnicas ítalo-francesas, y en donde no faltan algunos toques latinoamericanos. Abierto desde la mañana bien temprano hasta la noche, en Almanza se puede desayunar, disfrutar de un excelente menú de mediodía, merendar, tomar un buen café o cenar a la carta por la noche. Para los desayunos y meriendas hay biscottis, lunettes, croistants, dulces en pequeños bocados y otras delicias de la pastelería clásica. Por la tarde, también variedad de sándwiches gourmet en diferentes panes. La propuesta para almorzar se compone de dos menús de de tres pasos de 12 y 15 pesos.
Originales y creativos platos conforman la carta de la noche. Entre las entradas encontramos Causa de centolla fueguina, palta, papa, pimiento y ali-oli ($15); ensalada de riñones de cordero y huevo poché sobre pan brioche ($13) y el toque latinoamericano de la mano de un ceviche del atlántico ($13) que prepara rigurosamente con lenguado. Los principales despliegan opciones como Tortelli de osobuco y lengua con brunoise de verdura y reducción de crema ($17), ravioli de centolla y mascarpone ($18), pato confitado ($24) y salmón en croute de almendras ($21), entre otros. Postres como la sopa de chocolate amargo o el postre de medio oriente (todos entre $11 y $13) son algunas de las alternativas para terminar. El precio promedio del cubierto a la noche es $35/40.
Una sencilla y acotada selección de vinos a buen precio clasificados por provincias completan la oferta, junto a dos etiquetas agrupadas bajo el nombre “bodegas boutique”.El servicio es atento y profesional; y la ambientación simple, agradable y sin estridencias, donde predominan el blanco y el negro. Las mesas vestidas con impecable mantel y cubremantel blanco se arman con buenas copas de vino para poder apreciarlos mejor. En las paredes cuelgan algunas fotos familiares, otras que muestran las pintorescas calles empedradas de Colonia y grandes pizarras que describen el menú del mediodía y proponen la oferta de vinos por copas. Algunos importantes libros de recetas del mundo, entre los que se cuela el sol de la tarde, decoran uno de los tres grandes ventanales que miran al noroeste.
Abre de lunes a sábados de 9:30 a 1AM y los domingos de 10 a 16 hs.
Tarjetas: AMEX y Visa
Almanza Pasticceria & Cuisine
Godoy Cruz esquina Charcas
Tel. 4771-2285
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